Gioconda Belli

'Infinity in the Palm of Her Hand'
Upcoming agenda:

Lectures and Readings

Granada (Nicaragua) International Poetry Festival: February 14th to 21st, 2010

Festival de la Palabra, San Juan, Puerto Rico: May 5th to 8th

Interview with Isabel Allende, ALOUD, in Los Angeles, May 10th

Infinity In The Palm of Her Hand
 

Welcome to Gioconda Belli’s Logbook.

Gioconda Belli is a Nicaraguan novelist, poet and active participant in the political life of her country. She has written six novels, six poetry books, a memoir, two children´s books and numerous essays. She has been awarded many prizes and is translated in more than fourteen languages. Her books have been best-sellers and have never been out of print.

Because she is a writer whose mother-tongue is Spanish, you will find here some blogs and other writings in that language. Do not despair. There is enough material in English for you to know more about her, so dig in, enjoy, and please leave your comments.

Bienvenidos a la Bitácora de Gioconda Belli

Gioconda Belli es nicaragüense. Ha escrito seis novelas, seis libros de poemas, una memoria, dos libros para niños y múltiples ensayos. Ha recibido numerosos premios y ha sido traducida a más de catorce idiomas. Sus libros han sido best-sellers y son constantemente reeditados.

Aquí encontrarán materiales tanto en español como en inglés. Gioconda vive entre Los Angeles y Managua y su experiencia, dependiendo de las circunstancias y su ánimo, puede que esté escrita en una u otra lengua.

Te invitamos a navegar por aquí y a dejar tus comentarios.

Infinity In The Palm of Her Hand

Infinity in the Palm of Her Hand
Now available everywhere!

"Gioconda Belli, novelist, memoirist, poet, is now established as one of the great writers of Spanish-language literature. The publication in English of her latest, much-garlanded novel is therefore a cause for rejoicing.

Infinity in the Palm of Her Hand

 takes on nothing less than the creation myth of Western culture, and her ambitious, sly, revisionist version of the story of Adam and Eve should win her many new English-language readers." ---Salman Rushdie


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News and Updates

Lo que cayó con el muro

November 9th, 2009

por Gioconda Belli

Germany Wall Anniversary

El 9 de Noviembre cayó el muro de Berlín. El estruendo del desplome de ese símbolo de separación entre los alemanes del Este y del Oeste, resonó en todo el mundo y pareció anunciar el comienzo de una nueva era signada por el fin de la Guerra Fría. Para la caída del muro, ya hacía meses que la situación en la antigua RDA era intolerable. Siendo el país más avanzado, en términos de realizaciones económicas y sociales dentro de los países del campo socialista, la República Democrática Alemana contaba también con una crítica vigorosa, por muy sotto voce que fuera, dentro de los mismos funcionarios del todopoderoso partido, que aspiraban a que la Perestroika, iniciada por Gorbachov en la Unión Soviética, se extendiera y que la transparencia –o Glasnost- también llegara a Alemania del Este.

Estuve en la RDA pocos meses antes de que se derrumbara el muro y recuerdo mi asombro cuando en las reuniones en la Unión de Escritores y con el Jefe de la Editorial del Partido, éstos expresaron sin tapujos su descontento ante la rigidez e intransigencia con que la dirigencia comunista alemana estaba respondiendo a las necesidades de cambio y de apertura que eran palpables en el ambiente. De manera que la caída del muro fue sólo la culminación de un proceso que ya se venía gestando dentro de la Alemania del Este.

Para quienes pensábamos en el socialismo como la doctrina de las revoluciones y el pensamiento portador de la idea de libertad para los explotados y oprimidos, ver a los ciudadanos de un país como la RDA rebelarse contra su propio sistema fue un desconcierto anunciado. Fue la muestra palpable de que el sistema que se erigió con tanta esperanza y sangre se había resquebrajado en sus cimientos. Ver lo que pasó en Alemania y luego en la URSS fue semejante a mirar uno de esos experimentos donde los cadáveres antiguos, al ser expuestos al aire repentinamente se descomponen y se convierten en polvo. Porque nada sino eso pasó: el soplo de libertad que introdujo Gorbachov con la Perestroika y el Glasnost, fue suficiente para derrumbar todo el edificio, aquel edificio imponente, aparentemente tan sólido y rojo.

¿Cómo era posible?, se preguntaba uno; ¿cómo era posible que el pueblo repudiara así aquel poder que se vanagloriaba de representar las más encendidas aspiraciones de obreros y campesinos?

Y sin embargo, viendo caer la muralla, uno como ser humano no podía más que alegrarse. El sentimiento predominante en esos días, fuera uno de izquierda o de derecha, era de alegría. Emocionaba ver a los jóvenes derrumbar el muro y abrazarse los de un lado con los del otro, con las lágrimas corriéndoles por las mejillas. El gesto aquel era tan razonable, tan profundamente trascendente la aspiración de romper las barreras que uno se daba cuenta de que el fenómeno superaba las ideologías y apuntaba a la realidad de que la libertad y las posibilidades humanas se resisten a los muros tanto de ideas, como de concreto o de púas.

La idea socialista es sin duda hermosa, sobre todo en el mundo desigual e injusto en que vivimos. Lamentablemente, aparte de Marx quien nunca ni diseñó, ni se planteó la idea de un partido, quienes intentaron fundar este sistema consideraron que la lucha de clases significaba un antagonismo social que excluía a todo un sector de la sociedad para garantizar los derechos de otro sector y con este “santo” objetivo reprimieron la libertad de todos y ungieron a un grupo como el único capaz de llevar a cabo y defender las reivindicaciones del sector de clase que se pensó podría, por sí solo, llevar a la práctica el ideario socialista. Pero no era lo mismo sustituír a la monarquía y a los señores feudales, que a la mucho más numerosa y versátil burguesía, que incluía el campesinado y las capas medias. El proletariado, además, era una clase incipiente que sólo existió en estadio “puro” durante la revolución industrial. La lucha de clases en ese contexto presupuso lo contrario a un esfuerzo nacional conjunto para salir de la miseria; condujo a la división de la sociedad: a una larga guerra intestina desgastante y viciada en su entraña porque las reglas del juego sólo las decidía quien tenía el poder, las armas y los instrumentos coercitivos del estado, ante la total ausencia de instituciones verdaderamente representativas y con poder que pudiesen poner coto a los abusos que un poder tan absoluto traía consigo. El rumbo dependió de individuos….y fueron éstos los que marcaron la historia desde Stalin, hasta Gorbachov.

Las contradicciones de clase son una realidad indudable, tan indudable como es la existencia de explotadores y explotados, pero aplicar mecánicamente la categoría de lucha de clases a las contradicciones y conflictos sociales en sociedades  menos o más desarrolladas que las de la revolución industrial (el modelo del que surge la teoría), resultó un fracaso y una camisa de fuerza. No fue el proletariado quien sustituyó a la burguesía, fueron las capas medias quienes se enquistaron en el poder y crearon un estamento de burócratas que, en nombre de las masas, a quienes les recetaron enormes sacrificios económicos y a quienes dejaron sin el poder de la independencia de sus propias organizaciones (porque éstas pasaron a ser brazos del partido) abusaron y mal usaron la riqueza y la capacidad colectiva, creando estados ineficientes que no permitían que nadie criticara, pues la crítica era considerada un ataque a la verdad y el ideario socialista. Muy cómoda posición, que señala sin duda otra falla inherente a la concepción leninista del socialismo: la justificación de que el autoritarismo es necesario para “salvar” a los oprimidos. Suena un poco como eso que se le dice a las mujeres abusadas: “te pega porque te quiere”, una falacia descomunal que quedó demostrada en hitos como éste del derrumbe del muro de Berlín.

Ciertamente que mucho se perdió al perderse el socialismo en esos países; muchos de los logros en educación, en programas sociales, en seguridad, se echaron por la borda y dejaron a miles desamparados e indefensos sin saber cómo manejarse en el mundo feroz del capitalismo, pero esa experiencia dijo algo muy importante sobre el esquema partidario con que se impuso el socialismo.

Lo que es inaudito hoy en día y lo estamos viendo, es que haya aún quienes intentan reeditar esa experiencia e imponer el socialismo a punta de represión y de dividir la sociedad. Parece que los líderes que pregonan el socialismo actual prefieren apegarse de nuevo a ese esquema fallido, que buscar un nuevo socialismo dentro de un esquema de libertad verdadero y un nuevo análisis de las contradicciones y las clases. La pereza mental y el afán de poder los enquista en ese populismo vacío y retórico que los hace parecerse a la Iglesia de la Inquisición y convierte su prédica en otra variedad del famoso opio de los pueblos.

Continuará: La lucha de clases y su realidad actual.

Noviembre 9, 2009

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An evening with Orhan Pamuk

November 6th, 2009

pamuk460
I wish I could have spent an entire evening with Orhan Pamuk! He is magnificent! But I did go to a presentation at the Aratani Theater last night in Los Angeles to hear him talk about his latest novel, The Museum of Innocence. I hate to namedrop but I must say I met Orhan briefly in Venice this summer while I was having coffee with Salman Rushdie. As it tends to happen when one meets a writer one admires, there was not much that I thought of saying after we were introduced, especially because at that point we were all standing and I was about to say good bye to Salman. Last night, while I looked up at the lectern where Pamuk stood reading, I was mad at myself for having allowed such an opportunity to pass, but anyhow, I won’t next time.
Orhan is a good looking man in a sort of elegant, intellectual way. He was dressed in a well cut suit and I was impressed by the way his soul seems to fit so well into his body. You know how some people’s souls end up in lesser bodies or bodies that do not match the lightness of being of their souls? That is not Pamuk’s case. Even his hands seem to have been designed to accompany his gestures. He began reading fragments from his novel, after a short introduction of its theme: LOVE. Love in its many manifestations. The first of these that he chose to read was pain, and the description he read was quite funny and poignant…nothing sentimental: it was more like a description of acid reflux or heartburn of the stomach. Anyone who has been in love can attest that this is true. Love and the stomach are intricately connected, it seems.
Pamuk speaks English with a very strong accent. I, who get so self-conscious about my accent, thanks in part to my husband’s unforgiving remarks about my public speaking missteps, realized how little a thick accent matters if what is being said is worth the effort of our concentration. Orhan read for about half an hour, interjecting vivacious or downright funny comments throughout. Then, he took a seat next to the interviewer designated for the evening, a young Iranian professor who teaches at Riverside, and who was very anxious to demonstrate he was no less smart than the writer.
It was during this period that Pamuk’s personality, wit, and assertiveness engaged and charmed the entire audience. I have rarely seen a writer who seemed as comfortable saying exactly what he thought. One could tell he was not trying to please anybody but simply being himself, which was very refreshing. Irony is a weapon he handles well but it is a kind of irony that is not mean or showoff, but exact, sharp and used in a wise and self-deprecatory way. He kept diffusing the prim Iranian professor’s attempts to bring out his erudition and involve him in an academic type of discussion. He stuck to his clear notion that being a writer does not make one neither a sage, nor a judge of people, but rather a compassionate observer of human nature.
Without any qualms, he answered questions from the public in a straightforward manner, dismissing the temptation to respond to those that attempted to place him as a political arbiter. He got obviously impatient with the notion that he could separate fact from fiction in his novels or that he could represent the “oppressed” as a statesman would pretend to do.
It was quite fantastic to watch, a sort of lesson on how to be fearlessly coherent and have the public persona and the verbal manifestation agree with what one writes.

Read more about Pamuk at: http://www.latimes.com/entertainment/news/arts/la-et-rutten21-2009oct21,0,5083231.story

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UNA MUJER OTRA VEZ

October 29th, 2009

Al centro Vilma Nuñez en una demostración frente a la Asamblea Nacional

Al centro Vilma Nuñez en una demostración frente a la Asamblea Nacional

Nicaragua necesita una madre otra vez, una mujer que la salve y la acune; que la esconda de las manos que quieren desnudarla, lastimarla y dejarla como un harapo en medio del viento y la oscuridad.

Es interesante observar el movimiento de los astros de nuestra política; están hechos de anti-materia, no son estrellas sino meteoritos sin rumbo vagando por el espacio, amenazando cuanta vida y rectitud hay en el universo. De lado a lado del horizonte, no se avista luz sino sombras. No hay quien enarbole el grito, ni la bandera de manera convincente; no hay quien merezca la aprobación, el cuerpo de la gente. Por eso, aunque cunda la insatisfacción, la desesperanza y el miedo ante los últimos acontecimientos, nadie se atreve. ¿Quién, tras todo lo que hemos visto, va a salir a arriesgarse por un Alemán, por un Montealegre? La oposición debe unirse, no hay duda, y en esa unión habrá gente turbia porque ni modo, porque sólo con gente digna y buena no se hace la unidad en un país cuya clase política está por todos lados llena de pústulas y de secretos grises y amarres sospechosos. Pero recuerdo una vez alguien que me dijo una cosa sabia, cuando en tiempos de la lucha contra Somoza protesté, ingenuamente quizás, contra las alianzas y los reclutas de dudosa calaña: ¿cómo podíamos, dije, dejar que gente así ingresara a las filas del sandinismo? Y aquel compañero me dijo, en palabras un poco más crudas que éstas, algo así como sí compañera, son gente dudosa, pero aún con esos dudosos, vamos a hacer la revolución.

Y yo pienso que esa unidad que vemos necesaria para cambiar el rumbo de la historia no se hará necesariamente sólo con gente impecable. Participarán quienes apuesten por un rumbo más abierto que éste que nos han señalado y el camino será abrupto y difícil, pero sí pienso que debe haber, al frente y como líder de ese heterogéneo grupo, alguien que signifique honradez, coherencia, seriedad; alguien que dé la cara y que logre darle al pueblo un punto de apoyo, una referencia transparente y limpia, y esa persona, propongo yo desde este espacio, debe ser capaz de equilibrio y firmeza, y tener los años que la soporten y la sabiduría de esos años. Y entonces pienso en una persona, en una mujer que ha sido indoblegable, honesta, luchadora de años y esa mujer se llama Vilma Núñez, una mujer que se ha destacado desde su juventud en las luchas estudiantiles, en los ochenta como magistrada de la Corte Suprema y como defensora de los derechos humanos más recientemente. Una mujer respetuosa del derecho ajeno y una mujer que sabe y conoce el sufrimiento del pueblo.

¿Por qué no hacer la unidad alrededor de una persona como ella? ¿Por qué la oposición no deja ya de pujar dentro de sí para que hombres como Alemán, Montealegre y otros en los que el pueblo no confía plenamente, se opongan a Ortega? ¿Por qué no cohesionarse alrededor de esta mujer que está fuera de todas esas intrigas y maniobras y luchas intestinas?

Ya vimos cómo una mujer logró, en términos políticos, más que muchos hombres en la historia reciente de nuestro país. El pueblo sabio confía en la rectitud de mujeres con fuerza y corazón. Es cuestión de poner a un lado las ambiciones personales y poner delante el bien de Nicaragua.

Una idea nada más, para que la piensen los que andan perdidos en el espacio, creyendo que a punta de comunicados y repudios se desmantelará la telaraña en la que quieren atraparnos.

Octubre 27, 2009

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Repercusiones del Blog ¿Ovejas Todos?

October 22nd, 2009

Todo el día he estado recibiendo reproducciones de distintos medios que citan el artículo-blog que publiqué el 20 de Octubre en El Nuevo Diario y que hoy fue reproducido en la sección editorial.

Aquí dejo algunos links.

http://www.elpais.cr/articulos.php?id=15160

http://www.laverdad.com/detavance.php?CodAvance=30689

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¿OVEJAS TODOS?

October 20th, 2009

por Gioconda Belli

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Como dice el dicho: “No es lo mismo verla venir que platicar con ella”. Era obvio que la cúpula del Orteguismo estaba calculando las opciones a las que podrían recurrir para lograr superar los obstáculos que inhibían la reelección de Daniel Ortega. La manera en que se sacaron la solución de la manga, sin embargo, fue tan fulminante y tan absolutamente indiferente al precedente que sienta, que uno no puede menos que recordar esa entrevista de Tomás Borge, donde dijo que a ellos no les importaba pagar cualquier precio con tal de mantenerse en el poder. Claro que el problema de fondo no es el precio que pagan ellos, sino el que nos toca pagar a todos los nicaragüenses.
La acción perpetrada por los magistrados danielistas el Viernes, a las 5 de la tarde, es a mi juicio, la culminación del proceso de desmantelamiento del estado y sus poderes. Se ha cercenado de un plumazo el papel moderador y mediador de las instituciones esenciales para el ejercicio de la democracia. Para todo propósito práctico, el estado ha quedado reducido a un instrumento del Presidente, que es quien ordena y manda en todas sus instancias. Que algo tan fundamental como la restitución de la reelección presidencial se pueda lograr con una orden de Ortega a los magistrados, significa que éste bien puede decir, como Luis XIV: “El estado soy yo”. Aunque vale decir que Daniel se le fue arriba a Luis XIV porque este nuevo monarca criollo nuestro, no sólo piensa que es el estado; también considera que es el pueblo y es de allí de donde saca la justificación que le permite pensar que todo cuanto hace es justo y necesario.
Precisamente allí radica el daño y el precedente nefasto que nos está legando en su afán por imponer su visión de país. Y es que un sistema que depende absolutamente del arbitrio de un gobernante y que carece de los mecanismos para contrarrestar los errores o desviaciones en que suele caer quien ostenta un poder sin límites, deja de lado los derechos de todos los ciudadanos y los convierte en resignado y obediente rebaño. Habrá ovejas dóciles y ovejas negras; unas comerán pasto y gozarán de sombra y las otras quedarán agrupadas en el corral de “los malos”; pero al final, obedientes y rebeldes serán reducidas al papel de rebaño.
Así estamos entonces. Cuélguese cada quién su campanita y salude el advenimiento del total absolutismo. Lloremos como cobardes, lo que no hemos sabido defender como valientes.
Octubre 20, 2009

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