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	<title>Official Site of Gioconda Belli</title>
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	<description>Official Writings, Books, Articles, and Blog of Nicaraguan award winning author, Gioconda Belli.</description>
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		<title>Tomás en la memoria</title>
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		<pubDate>Sat, 05 May 2012 21:06:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Gioconda Belli</dc:creator>
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<p><strong>Acaba de morir Tomás Borge. Recién sale en los cables la noticia. El silencio después de que se anunció que estaba muy mal en el Hospital Militar, lo presagiaba. La última vez que vi a Tomás fue en el Festival de Poesía de Granada en 2010. Caminaba en la calle y nos saludamos. Nunca me salió hacerle desaires, a pesar de que políticamente la división entre “Danielistas o no”, nos situaba en aceras separadas. Pero quizás nunca creí que, honestamente, hubiese cambiado mucho. Era el mismo de siempre; el mismo Tomás, sobreviviendo; el mismo Tomás pero otro, como todos los que pasamos por los mismos entuertos. A unos nos cambió de una manera, a otros de otra. Cada uno de nosotros aferrado a la verdad o justeza de “su” manera. A quienes absolverá la historia o no, está por verse. El ya no vivió para verlo. Posiblemente yo tampoco lo vea. Lo que me queda de Tomás es un recuerdo de cariño. Nunca pude sentir por él desprecio u odio, ni la autoridad para recriminarlo porque, en el fondo de mi alma, entendía su necesidad de no quedarse solo, de seguir siendo quien era en el FSLN, aún si eso representaba convertirse en una figura para quien la Historia debía suplir un presente insuficiente con los méritos del pasado. Estoy segura que Tomás amó la idea de la Revolución tanto como cualquiera de los que vivimos para hacerla y verla triunfar. ¿Quién puede, de quienes vivimos esa época, decir que llegó a vivir y ser el ideal de persona que soñó?<br />
Por ser un líder y estar en la mira, las debilidades de Tomás fueron quizás más evidentes; pero también lo fueron sus gestos magníficos. El quiso rodearse de arte, de poesía; quiso a los poetas, a los escritores. Cortázar, Galeano, Gelman, fueron héroes suyos. Y en su casa atendió a Benedetti, y hasta a Vargas Llosa, a Graham Greene, a Nélida Piñón. Tomás Borge quiso ser poeta, quiso ser escritor. No importa si al reeditar La Paciente Impaciencia, cambió las historias de sus amigos para negarles lo que en su época heroica les reconoció. Así era él: contradictorio. Ni buen, ni mal ejemplo; era un hombre con sus pasiones y sus maldiciones. Y así vivió. Como habría dicho mi amigo Róger Pérez de la Rocha, inútil querer “pasarlo en limpio”. Tomás era un micro-cosmos del ser nicaragüense, del pasado y el presente y del poco futuro que hemos alcanzado. Nacido un 13 de Agosto, como Fidel Castro, Tomás era del signo Leo del horóscopo. “El Leo no camina, desfila” decía un perfil que alguna vez le leí, riendo por lo bien que lo describía porque él jamás pudo ser incospicuo; él se hacía notar fuera como fuera, y le gustaba que lo vieran y que lo reconocieran y le gustaba mostrar y demostrar que él era un hombre especial, diferente. Seguramente habrá soñado alguna vez con ser una suerte de versión del Che. Su frase aquella “implacables en el combate y generosos en la victoria”, una frase que dijo en una de las primeras comparecencias como Dirección Nacional a pocos días del triunfo, quedó resonando en la memoria colectiva como una frase de alguien de la estatura del Che. Muchas de sus frases felices nos acompañan y nos seguirán acompañando porque él tenía inspiración y tenía pasión. Cuando él hablaba en la Plaza de la Revolución, la gente se emocionaba. Tomás fue el gran orador silenciado de la Revolución y se le negó la tribuna porque desde ella él podía hacerse amar y eso era peligroso para quienes querían autoridad, pero no poseían el encanto para forjársela. Y así fue que, con el tiempo y el ministerio complejo que se le asignó, Tomás fue pereciendo como figura. La crueldad de la historia y de sus compañeros fue asignarle el papel de represor a quién hubiese brillado como benefactor, como líder apasionado de ideas hermosas. Pero él nunca dejó de insistir en ser quién habría querido ser. Se escabulló como pudo por entre el tejido cerrado que le pusieron como freno y con sus amigos fue dulce y generoso y loco también porque él tenía su lado de duende, su lado cómico, su lado de muchacho bandido, de barrio; su lado enamorado.<br />
Hoy día en que se anuncia su muerte, quiero decir cuánto lo quise, a pesar de cuánto también lamenté lo que en su momento me pareció una claudicación de su espíritu caballeresco, de su rebeldía natural. Pero no soy quién, ni me interesa juzgarlo. Fui su amiga y hoy lloro su muerte como cualquiera de los tantos que lo quisieron.<br />
</strong><br />
Abril 30, 2012<br />
Publicado en www.confidencial.com.ni y en www,elnuevodiario.com.ni</p>
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		<title>La magia de los íconos</title>
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		<pubDate>Fri, 23 Mar 2012 07:10:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Gioconda Belli</dc:creator>
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<a href='http://www.giocondabelli.org/la-magia-de-los-iconos/diana-de-gales/' title='Diana de Gales'><img width="150" height="150" src="http://www.giocondabelli.org/site/wp-content/uploads/2012/03/Diana-de-Gales-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Diana de Gales" title="Diana de Gales" /></a>
<a href='http://www.giocondabelli.org/la-magia-de-los-iconos/cheguevarawithcigar/' title='CheGuevarawithCigar'><img width="150" height="150" src="http://www.giocondabelli.org/site/wp-content/uploads/2012/03/CheGuevarawithCigar-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="CheGuevarawithCigar" title="CheGuevarawithCigar" /></a>

<p>Leí en El País que una novelista llamada Mónica Alí originaria de Bangladesh y tan prestigiosa y respetable que quedó finalista del Premio Booker, uno de los más reconocidos de la literatura inglesa, acaba de publicar una novela cuya trama se basa en la idea de que la Princesa Diana <a href="http://blogs.elpais.com/papeles-perdidos/2012/03/donde-se-esconde-lady-di.html" target="_blank">no murió</a>. Tras el accidente, esta Diana ficticia, reconstruye su vida lejos de la mirada del público en un pequeño pueblo de Estados Unidos, llamado casualmente Kengsinton.</p>
<p>Es curioso, pensé, y un riesgo nada menospreciable, que una novelista contemporánea seria aborde este tema. Me trajo a la memoria el desborde del público cuando murió Diana, la fascinación que ella llegó a ejercer sobre tanta gente. Viendo su funeral, me sorprendí a mí misma, llorándola como si la hubiese conocido. ¿Por qué? ¿Por qué existen personas que encarnan intangibles y poderosos mitos? ¿Al llorar a Diana, llorábamos tantos la muerte de los cuentos de hadas de la infancia, <a href="http://pijamasurf.com/2012/02/donde-estan-las-princesas-de-disney-todas-han-sido-asesinadas/" target="_blank">el mito de la princesa hecho trizas</a>? ¿O llorábamos acaso por la mujer bella, rebelde, pero triste, que puso a la Corona inglesa en jaque?</p>
<p>En Junio del año pasado, por una de esas confluencias mágicas de la vida, fui invitada al matrimonio del hermano de la princesa Diana, el Conde Charles Spencer, con Karen Gordon. Conocí a Karen en Nicaragua pues su ONG, <a href="http://www.google.com.ni/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=wholechild&amp;source=web&amp;cd=1&amp;ved=0CDcQFjAA&amp;url=http%3A%2F%2Fwww.wholechild.org%2F&amp;ei=hERqT9PUJuqpsALx15CUCQ&amp;usg=AFQjCNEVkHSAa2_v-ZL3ZjZPWgQ6JJwlRQ&amp;cad=rja" target="_blank">Wholechild</a>, trabaja con los orfelinatos aquí en el país. De toparnos entre los pasillos del Rolando Carazo, nació una amistad que me llevó a Londres y luego por tres días a Althorp, la residencia de campo de la familia de Diana, el sitio donde ella está enterrada. El hermano de Diana, Charles, fue quien pronunció el discurso fúnebre en la Abadía de Westminster, un discurso memorable por su sutil, pero a la vez clara censura a la actitud de la corona inglesa con respecto a Diana. Charles tiene los mismos ojos azules de su hermana. Es un dedicado historiador y fue fascinante pasar tres días en aquella residencia, una suerte de castillo, (tipo <a href="http://www.google.com.ni/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=downton%20abbey&amp;source=web&amp;cd=1&amp;ved=0CDQQFjAA&amp;url=http%3A%2F%2Fwww.pbs.org%2Fwgbh%2Fmasterpiece%2Fdowntonabbey%2F&amp;ei=xERqT6-nKcaosQLylIWjCQ&amp;usg=AFQjCNFeF7ggYDi6WRmvnggowIBv5paTZQ&amp;cad=rja" target="_blank">Downton Abbey</a> de la famosa serie) en medio de prados y bosques, escuchando la historia de la familia y de esa casa cuya construcción original data de 1508. La presencia de Diana es palpable en el lugar. La primera tarde que estuve allí, después de cena, salí a caminar sola por los jardines. Siguiendo un sendero asfaltado, desemboqué en el lago oval en medio del cual hay una isla. En el centro de la isla un sencillo monumento con un ánfora, indica el lugar donde la princesa está enterrada. En un extremo, en el mausoleo que otro ancestro de los Spencer hizo poner allí, hay una placa con la silueta de Diana, y una banca de madera que fue regalo del personal de la casa. Cada verano, por sesenta días, estas históricas y señoriales residencias inglesas están obligadas a abrir sus puertas al público. En Althorp, hay un pabellón dedicado a la Princesa Diana, que contiene sus cosas. No lo vi, ni falta que me hizo. Caminando por ese parque, vi un árbol que Nelson Mandela plantó allí en memoria de Diana, y la avenida de 36 robles que su hermano hizo en su honor, uno por cada cumpleaños de ella. Imaginé a Diana paseándose por allí. Me seguí preguntando por qué esas vidas encantadas –a pesar de lo triste que acaban tan a menudo- ejercen esa fascinación irreal sobre nosotros. No se trata, me parece, del boato únicamente -aunque claro que eso da color a la película-  porque hay otros íconos modernos, el Ché Guevara, por ejemplo, que igual trasciende clases y generaciones, como otra de esas imágenes que contienen por un extraño designio, la esencia de algo que nos conmueve profundamente. ¿Sería que cada uno de ellos, en mundos distintos, fue rebelde? ¿O será que, a pesar de su alcurnia en un caso, o de su heroísmo en el otro, ambos fueron también profundamente falibles y humanos?  ¿O tal vez fue la muerte la que los salvó del destino común del deterioro y la vejez y los dejó jóvenes y bellos en la memoria colectiva?</p>
<p>En cualquier caso, hay sin duda una proyección de nosotros mismos en esas figuras que de tanto en tanto capturan nuestra fantasía, como luces que atrapan las mariposas nocturnas. Lógicamente, mientras más nos las demos de intelectuales racionales y fríos, más negaremos sentir estos sentimientos propios del “vulgo”, pero como dijo Carlos Martínez Rivas, hay figuras (en su caso fue la mujer de Lot)  cuya huella en los tiempos bien vale una disquisición, una reflexión introspectiva o, como mencioné al principio, una novela.</p>
<p>Marzo 21, 2012</p>
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		<title>La Paridad</title>
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		<pubDate>Fri, 23 Mar 2012 07:04:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Gioconda Belli</dc:creator>
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<p><a href="http://www.giocondabelli.org/la-paridad/hombre-y-mujer1/" rel="attachment wp-att-846"><img class="aligncenter size-medium wp-image-846" title="hombre-y-mujer1" src="http://www.giocondabelli.org/site/wp-content/uploads/2012/03/hombre-y-mujer1-300x300.jpg" alt="" width="300" height="300" /></a></p>
<p>&nbsp;</p>
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<p>Cuando en Francia se propuso la paridad en el parlamento, o sea la cuota de 50-50, hombres-mujeres, no hubo suficientes mujeres para llenar la cuota. Mejor dicho, no hubo suficientes mujeres que <strong>quisieran</strong> llenar esa cuota.</p>
<p>El principio de la paridad es interesante: parte, no de aceptar la igualdad entre hombres y mujeres, sino precisamente de reconocer la diferencia. Somos diferentes y por tanto tienen que existir voces que hablen por ese 50% diferente que son las mujeres en cualquier país.</p>
<p>No es posible, si uno es progresista, oponerse a la paridad. A mí me parece una medida sana, justa y necesaria, venga de donde venga. El problema no está en el principio sino en la ejecución del mismo.</p>
<p>La experiencia francesa es interesante porque lo que demostró es que siglos de marginación, de menores oportunidades en la educación o en el ejercicio pleno de la ciudadanía y la autonomía, no se remedian con el enunciado de una cuota de poder. Más aún, lo que se reflejó en el ejemplo francés, fue que incluso las mujeres educadas rechazaban la participación en estructuras de poder hechas a la imagen y semejanza de los hombres y donde las reglas del juego seguían siendo las de la tradicional política masculina, con sus trampas, su competencia desleal, su combinación de mentiras y medias verdades.</p>
<p>En el terreno minado de nuestra política nacional, ¿cuánta mujeres habrá que quieran lanzarse a ese campo de guerra? El Orteguismo, con su sistema interno de disciplina partidaria y de obediencia a las órdenes superiores, no tendrá demasiados problemas para llenar su cuota. La llenará, no porque tenga más mujeres, sino porque esas mujeres no tendrán la alternativa de negarse a aceptar semejante “deber militante”.  Para los partidos que no obligan a sus partidarias a tomar sino las responsabilidades que ellas mismas quieran en pleno uso de su libertad, completar las cuotas será mucho más difícil.  Y es en esto donde reside precisamente el carácter demagógico y retórico de esta supuesta demostración de feminismo de nuestro actual gobierno.</p>
<p>Esta <a href="http://www.confidencial.com.ni/articulo/6063/gobierno-impuso-la-ldquo-ley-50-50-rdquo" target="_blank">medida</a> que, en apariencia fue hecha para incorporar a las mujeres, tiene entonces un doble propósito: <a href="http://www.confidencial.com.ni/articulo/6035/ortega-ldquo-no-hay-justificacion-en-violencia-contra-la-mujer-rdquo" target="_blank">lucir bien</a> utilizando un discurso pro-mujer, y <a href="http://www.confidencial.com.ni/articulo/6018/red-local-contra-reforma-a-ley-de-municipios" target="_blank">debilitar</a> a los partidos que no imponen puestos a sus militantes como “sagrados deberes partidarios.”</p>
<p>Vivimos en un país <a href="http://www.google.com/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=1&amp;cts=1331742082563&amp;ved=0CCUQFjAA&amp;url=http%3A%2F%2Fwww.confidencial.com.ni%2Farticulo%2F4277%2Fel-ldquo-delito-rdquo-de-ser-mujer&amp;ei=gMVgT-W5DsG1twe13Oy6BQ&amp;usg=AFQjCNFypFgB-XHx1LwnrcFq6luTr4hw6w" target="_blank">machista</a>, además. ¿Cuántos hombres no armaran Troya para que sus mujeres no participen? ¿Cuántos no las amenazarán de muerte, golpearán o dejarán a las valientes que quieran proponerse como candidatas?</p>
<p>Dadas las realidades que vive la gran mayoría de mujeres en nuestro país, tanto en el campo como en la ciudad, cargando solas con la responsabilidad de los hijos, la  comida, la lavada, la planchada y la limpieza de sus casas, ¿cómo se las arreglaran las electas para cumplir sus tareas municipales?  ¿Acaso el gobierno les solucionará sus problemas domésticos? ¿Les pondrán guarderías a la orden?</p>
<p>¿Y cómo se compensará a las mujeres por la educación que no recibieron? ¿Quién las dotará de los instrumentos para ejercer dignamente su papel en los municipios?</p>
<p>Si este gobierno es serio en su propuesta tendrá que legislar tan pronto sea posible y aprobar leyes paralelas y presupuestos que mandaten a las oficinas municipales a establecer guarderías con personal preparado en el cuido de los niños, en cada uno de sus locales, además de mandar a construir dentro de los mismos, espacios reservados para que las madres con niños lactantes puedan alimentar a sus bebés.</p>
<p>También debe poner a disposición de las mujeres, en horarios especiales, en las escuelas públicas, clases básicas de historia, de geografía, de ciencias ecológicas, de economía y enseñarles a leer a las muchas que, por cumplir con sus maridos y sus hijos, no han logrado alfabetizarse.</p>
<p>Y si consideran aptas a tantas mujeres para ejercer el poder local, ya es hora de que revisen sus propios criterios sobre el aborto terapéutico y le den a la mujer el derecho sagrado a decidir sobre su propia vida.</p>
<p>Si no hacen estas cosas, están tapando el sol con el dedo y ofendiendo, una vez más, nuestra inteligencia.</p>
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<div><a title="Tweet This" href="http://www.confidencial.com.ni/#"><br />
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		<title>Más allá del fraude</title>
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		<pubDate>Fri, 23 Mar 2012 06:59:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Gioconda Belli</dc:creator>
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			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.giocondabelli.org/mas-alla-del-fraude/reading2010/" rel="attachment wp-att-842"><img class="aligncenter size-medium wp-image-842" title="Reading2010" src="http://www.giocondabelli.org/site/wp-content/uploads/2012/03/Reading2010-225x300.jpg" alt="" width="225" height="300" /></a></p>
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<p>&nbsp;</p>
<p>El reciente fraude electoral en Nicaragua creó una suerte de “tierra de nadie” en nuestra vida política. Quienes consideramos ilegítimo el gobierno que actualmente rige el país nos vemos forzados, por la realidad impuesta, a existir bajo las reglas del partido en el poder. Hacer oposición en esas condiciones nos sitúa en una trampa de principios: aceptar las políticas del presente estado equivale a reconocerlo; limitar nuestra crítica a la fuente del problema, o sea el fraude, nos sitúa fuera del ámbito cotidiano de la problemática que vive la población. Esta ambigüedad se expresó de manera clara en la controversia alrededor de la participación o no en la Asamblea Nacional de los diputados del PLI que resultaron electos. Se condenó el fraude, se denunció la ilegitimidad del gobierno que resultó de éste, pero la realidad creada de facto impuso la disyuntiva de actuar dentro de esa irregularidad, o quedarse totalmente fuera de cualquier posibilidad de incidencia ciudadana en el único gobierno posible en las actuales circunstancias.</p>
<p>Forzar a la oposición actual en Nicaragua a regirse por las demandas de la “real politik” en vez de los principios, es quizás el arma más letal del Orteguismo; un arma que éste conoce bien y ha usado innúmeras veces. El efecto se vive desde hace mucho tiempo en nuestro país y es nefasto. Una vez que quien se ha regido por el idealismo dobla su rey y acepta violentar sus principios, lo que sobreviene es un derrumbe de la moralidad. Se acepta el pragmatismo y se produce  la metamorfosis del individuo en un ser amoral que se justifica ante sí y los demás con la máxima de Maquiavelo de que “el fin justifica los medios.” Negarse a este juego, por otro lado, trae aparejado el aislamiento. El apego a los principios, hoy por hoy, en la política criolla conlleva un alto costo. El balance del ejercicio suele ser la desilusión política, la desesperanza y la pérdida de motivación.</p>
<p>Lo que ha sucedido en estos meses post-fraude, indica que existe una suerte de estado de choque en la psiquis ciudadana, un descorazonamiento y sentido de futilidad que se expresa en cierta dispersión de la sociedad civil y de la alianza que se constituyó bajo la bandera del PLI.  Esta alianza que, sin ser monolítica, logró con pocos recursos y a pesar de sus debilidades innatas, un triunfo sustantivo en las elecciones del 2011, corre el riesgo de que sus logros no alcancen a consolidarse. La concesión de principios a la que me referí antes es, sin duda, un factor que afectó la beligerancia de sus miembros.  ¿Cómo recuperar la credibilidad y moralizar la oposición cuando sus representantes han sido colocados en ese peligroso interregno donde el pragmatismo se les ha impuesto como única avenida de supervivencia?  ¿Cómo superar esta trampa y retomar la iniciativa? He ahí la cuestión.</p>
<p>Vivimos una época de crisis global en la que el rol de los partidos y su capacidad de responder a las aspiraciones de los ciudadanos están siendo fuertemente cuestionados. Podríamos, sin embargo, aplicando la creatividad nicaragüense, plantear que estas debilidades tienen el potencial de tornarse en fuerza si nos propusiéramos un modelo diferente de organización política, una re-ingeniería que nos permitiera conservar la mirada puesta en objetivos.</p>
<p>A mi manera de ver, la bancada del PLI tendría que convertirse en el eje de un frente ciudadano que incorpore en su programa de lucha, no sólo los grandes temas de la pobreza, la institucionalidad y la democracia, sino las leyes y propuestas ciudadanas más propias de la juventud y las clases medias. Con los jóvenes, por ejemplo, la relación podría desarrollarse a través de instrumentos como las redes sociales que, actualmente, sólo se utilizan para convocatorias a marchas o movilizaciones. La democracia utilizada con gran éxito por el Partido Pirata en Alemania, la llamada “open source democracy” –democracia abierta- es una posibilidad moderna facilitada por la internet y sus medios para determinar las áreas donde se requiere la intervención organizada de un partido y brindar a la juventud más oportunidades de protagonismo y participación en la construcción de alternativas e intercambios políticos diferentes.</p>
<p>Generar una dinámica de “frente amplio”, donde diversas fuerzas y organizaciones utilicen el vínculo partidario como una vía para resolver o comunicar sus intereses, cambiaría la desgastada relación tradicional en la que el partido se activa solamente en períodos electorales o es una fuente de requerimientos, sin ofrecer ningún servicio práctico a la ciudadanía.  Campañas ciudadanas para eliminar la basura de las ciudades, para demandar una tributación más justa, para requerir zonas públicas donde el acceso a la internet sea gratis, son maneras de reelaborar la dinámica política y salir del estancamiento de una oposición entrampada en luchas que, si bien son necesarias y deben continuar, no brindan a la ciudadanía otra posibilidad de participación que las marchas de protesta en las calles.</p>
<p>Los objetivos claros y modestos ayudarían a sostener un activismo político sano y puntual que vaya sustituyendo la romántica –y a menudo peligrosa- idea de que la revolución, las luchas callejeras o los grandes <em>tsunamis</em> sociales son la única manera de ganar adeptos o de construir alternativas. Es preciso construir unidad en la acción y vencer el peso inmovilizador de una historia que ha dejado a la mayoría de los actores políticos atrincherados sicológicamente, ya sea en rencores, ya sea en nociones románticas de cómo debía ser lo que nunca fue.</p>
<p>Febrero 29, 2012</p>
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		<title>Agua Regia</title>
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		<pubDate>Fri, 23 Mar 2012 06:55:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Gioconda Belli</dc:creator>
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		<category><![CDATA[Political Writings]]></category>

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		<description><![CDATA[&#160; Este fue mi blog de despedida de El Nuevo Diario en Enero de 2o12 AGUA REGIA por Gioconda Belli &#160; Durante la campaña electoral del 2006, le expresé a un amigo y viejo compañero de lides mi convicción de que si ganaba Daniel Ortega, nunca más nos lo sacaríamos de encima. Él, un gran [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.giocondabelli.org/agua-regia/agua-regia/" rel="attachment wp-att-837"><img class="aligncenter size-full wp-image-837" title="agua regia" src="http://www.giocondabelli.org/site/wp-content/uploads/2012/03/agua-regia.jpg" alt="" width="224" height="225" /></a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Este fue mi blog de despedida de El Nuevo Diario en Enero de 2o12</p>
<p><strong>AGUA REGIA</strong></p>
<p><strong>por Gioconda Belli</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Durante la campaña electoral del 2006, le expresé a un amigo y viejo compañero de lides mi convicción de que si ganaba Daniel Ortega, nunca más nos lo sacaríamos de encima. Él, un gran optimista, me respondió enfático: “No Gioconda, ya este país no es el mismo. No va a poder hacer eso.” Desafortunadamente, fui yo la que acerté. Parece mentira, pero aun en un país que sufrió tanto y guerreó tan valientemente para sacudirse una larga y repetitiva dictadura, fue posible rebobinar la historia y volver a colocarla en la vulnerable posición de someterla al designio de quien maneja autónomo todos los instrumentos del poder.</p>
<p>Es así que Daniel Ortega, que desde 1979 ha ocupado, de una u otra manera, una posición clave en la política nicaragüense, se consagra al retomar las riendas del gobierno, como el dirigente de más larga trayectoria que hemos tenido jamás.</p>
<p>La política sagaz y sin escrúpulos que ha sido el distintivo más sobresaliente de Ortega se consolidó en estos cinco años más allá de toda expectativa, gracias al apoyo de su esposa Rosario Murillo. A ella le debe Daniel una política de comunicación no por manipuladora menos eficaz, que le ha permitido reciclarse como una figura mítica depositaria del mérito colectivo, no sólo de Sandino y del Sandinismo revolucionario, sino también del conjunto de valores acumulados por nicaragüenses de la talla de Rubén Darío. Bajo la conducción de Rosario Murillo, el lenguaje de su gobierno se ha convertido en una amalgama de adjetivos amorosos y edulcorados que toman en iguales partes los clichés más entronizados del cristianismo y los eslóganes revolucionarios, para crear una suerte de vapor de algodón de azúcar color rosa chicha, una pantalla de humo espesa detrás de la cual se va tejiendo día a día una red apretada y pegajosa destinada a inmovilizar cualquier dinámica social que contradiga la absoluta acumulación de poder que detenta este binomio.</p>
<p>La natural aspiración de la gente por la paz, la armonía, y todo lo que se exalta y se repite como un mantra en la propaganda oficial, el uso del idealismo de la juventud norteamericana en los años setentas con el movimiento hippie, la música y el arte pop, ha sido convertido por Murillo en un sirope meloso que los chavalos no vacilan en tomarse, necesitados como están de un sentido colectivo que encauce su legítimo deseo de ser partícipes del destino de su país.</p>
<p>La racionalidad ha sido así vencida en Nicaragua en un acto gigantesco de presdigitación, digno de quien cree en el sustrato mágico de la imaginación popular y no tiene escrúpulos para sacarle partido. Para colmo, hasta un Príncipe de verdad lograron conjurar. Dudo que el Príncipe Felipe esté consciente de la cereza con que está coronando este postre que la Primera Dama ha cuidadosamente urdido, a partir del uso refinado del simbolismo más primitivo y elemental.</p>
<p>Hace cinco años inicié en El Nuevo Diario esta bitácora con la intención de seguir los pasos del gobierno de Daniel Ortega, pensando en que quizás mi amigo tenía razón y que ya no sería posible que volviera jamás el pasado. Me interesaba llevar el récord histórico de la obcecación por el poder que en América Latina ha inspirado a la literatura, pero como suele suceder, la realidad superó mi imaginación: Daniel Ortega y su séquito llegaron para quedarse. Se quedarán por las buenas, por las malas y al precio que sea, convencidos de que son la panacea para todos los males que nos aquejan.</p>
<p>Esta cronista confiesa que ya no tiene estómago. ni ánimo para una crónica que el 19 de Julio de 1979, creyó no volvería a escribirse en su país, al menos en su tiempo de vida.</p>
<p>Con la nueva ascensión al poder del Caudillo y su Morgana, la realidad nicaragüense quedará convertida en un espejismo. Por mucho tiempo, no sé cuánto, ni siquiera las palabras tendrán significados precisos: viviremos dentro de la niebla engañados por artificiosos encantamientos de navidades eternas e ilusiones teatrales.</p>
<p>Me voy entonces con mis palabras a otra parte. No me callo. Los espero en mis novelas, en mi poesía, en esas otras ficciones que, hoy por hoy, me parecen más claras que ésta.</p>
<p>Agradezco a los fieles comentaristas que acompañaron mi blog estos años; a los que me atacaron y a los que me elogiaron. Todo ellos fueron partícipes de este ejercicio.</p>
<p>Agradezco a Francisco Chamorro, que también se fue con sus palabras a otra parte, por la acogida que siempre me dio en su viejo diario que ahora, ciertamente, es nuevo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>9 de Enero, 2012</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Poema sobre los poemas que no escribo&#8230;</title>
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		<pubDate>Thu, 02 Feb 2012 00:22:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Gioconda Belli</dc:creator>
				<category><![CDATA[Poetry]]></category>
		<category><![CDATA[Homenaje a los Poemas Perdidos]]></category>

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		<description><![CDATA[&#160; &#160; Oda a  los Poemas Perdidos &#160; Antes cuando un poema leve como pájaro se posaba sobre mi mente corría con mi red a atraparlo. &#160; Ahora lo siento rozar mis neuronas quedarse quieto un rato sobre el tendido eléctrico y lo reto a que permanezca a que espere que yo acabe con mis [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.giocondabelli.org/poema-sobre-los-poemas-que-no-escribo/poesia-voladora/" rel="attachment wp-att-831"><img class="aligncenter size-full wp-image-831" title="poesía voladora" src="http://www.giocondabelli.org/site/wp-content/uploads/2012/02/poesía-voladora.jpg" alt="" width="251" height="201" /></a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Oda a  los Poemas Perdidos</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Antes</p>
<p>cuando un poema</p>
<p>leve como pájaro</p>
<p>se posaba sobre mi mente</p>
<p>corría con mi red</p>
<p>a atraparlo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Ahora</p>
<p>lo siento rozar</p>
<p>mis neuronas</p>
<p>quedarse quieto un rato</p>
<p>sobre el tendido eléctrico</p>
<p>y lo reto</p>
<p>a que permanezca</p>
<p>a que espere que yo acabe con mis ritos</p>
<p>de la tarde o la mañana;</p>
<p>el pan con mantequilla</p>
<p>el vino al atardecer.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Ya no tengo prisa</p>
<p>ni afanes de coleccionista</p>
<p>A solas gozo el zumbido de su existencia</p>
<p>la efervescencia efímera</p>
<p>de su ser en mi sangre</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Ahora contemplo mientras se llena</p>
<p>de plumas de colores</p>
<p>y abre sus alas</p>
<p>en el aire que jadea invisible</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Lo dejo marcharse</p>
<p>ave mítica</p>
<p>para nunca volver</p>
<p>jamás.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Gioconda Belli</p>
<p>Enero 30, 2012</p>
<p><strong><br />
</strong></p>
]]></content:encoded>
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		<title>FUTBOL, mi primer poema del 2012:)</title>
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		<pubDate>Tue, 31 Jan 2012 04:55:46 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Gioconda Belli</dc:creator>
				<category><![CDATA[Poetry]]></category>
		<category><![CDATA[Futbol]]></category>

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		<description><![CDATA[FUTBOL &#160; a Chus Visor, a John Carlin &#160; &#160; La pelota corre el balón y detrás van las piernas aladas bajo la calzoneta Pienso en Mercurio Pienso en los Dioses en las canchas de hierba verde del Olimpo ¿para qué Dioses si aquí tenemos estos muchachos con sus zapatos y jerseys de colores? ¿Qué [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.giocondabelli.org/futbol-mi-primer-poema-del-2012/messi/" rel="attachment wp-att-827"><img class="aligncenter size-full wp-image-827" title="Messi" src="http://www.giocondabelli.org/site/wp-content/uploads/2012/01/Messi.jpg" alt="" width="279" height="181" /></a></p>
<p>FUTBOL</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>a Chus Visor,</em></p>
<p><em>a John Carlin</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La pelota corre</p>
<p>el balón</p>
<p>y detrás van las piernas</p>
<p>aladas</p>
<p>bajo la calzoneta</p>
<p>Pienso en Mercurio</p>
<p>Pienso en los Dioses</p>
<p>en las canchas de hierba verde del Olimpo</p>
<p>¿para qué Dioses</p>
<p>si aquí tenemos estos muchachos</p>
<p>con sus zapatos y jerseys de colores?</p>
<p>¿Qué otra religión cabe sino ésta?</p>
<p>la ronda oratoria</p>
<p>en la tarde del estadio</p>
<p>el sol que brilla para ellos</p>
<p>y que se nos agolpa ardiente</p>
<p>en el grito de fuego contenido</p>
<p>en la mirada suspendida sobre el arco perfecto</p>
<p>que surca desde sus pies al gol</p>
<p>la saeta redonda</p>
<p>sorbiéndonos el aliento</p>
<p>hasta que estalla</p>
<p>e incendia el día</p>
<p>cuando cae el arquero</p>
<p>vencido</p>
<p>y vemos</p>
<p>el par de muslos recios</p>
<p>cantar</p>
<p>victoria.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Gioconda Belli</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
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		<title>The revolution won&#8217;t be twitted</title>
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		<pubDate>Tue, 31 Jan 2012 04:32:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Gioconda Belli</dc:creator>
				<category><![CDATA[Belli's Blog]]></category>
		<category><![CDATA[Political Writings]]></category>
		<category><![CDATA[the revolution won't be twitted]]></category>

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		<description><![CDATA[&#160; &#160; I don&#8217;t even know who wrote the song &#8220;The Revolution won&#8217;t be televised&#8221; but it has stuck in my mind lately. Maybe it is due to what I&#8217;ve been thinking after the the announcement that Twitter would censor twits that are deemed illegal by the governments of the countries where they originate. The [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.giocondabelli.org/the-revolution-wont-be-twitted/tweet/" rel="attachment wp-att-816"><img class="aligncenter size-full wp-image-816" title="tweet" src="http://www.giocondabelli.org/site/wp-content/uploads/2012/01/tweet.jpg" alt="" width="204" height="204" /></a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>I don&#8217;t even know who wrote the song &#8220;The Revolution won&#8217;t be televised&#8221; but it has stuck in my mind lately. Maybe it is due to what I&#8217;ve been thinking after the the announcement that Twitter would censor twits that are deemed illegal by the governments of the countries where they originate. The outrage after this announcement reverberated through the Internet. I think all of us who participate in this exchange fest of ideas and immediate updates via social media, do not recognize cyberspace as a parceled territory. It is a world into itself, a world without rules, a world of freedom and free flowing words: an almost idyllic democracy. Any restriction, any one who dares claim ownership or control over the waves on which our thoughts travel, offends our New World philosophy. And that is the way it should be. We should all be warriors of our freedom, of the freedom of these spaces to represent a global community that demands a set of rules other than those obsolete and worn out ones that have little to do with the needs and desires that so many of us have began to know and exercise.</p>
<p>It is however important to recognize that we cannot or should not take our cyber existence as a substitute for the real life we are in. The excitement over our ability to incite large mass demonstrations by activating the chatter and seduction of tweets and facebook pages or groups, does not lead to revolution. A revolution starts maybe with a show of willing hands, but it doesn&#8217;t stop there: it needs more. It needs a plan, a strategy, a course of action. It needs to know itself, not only in terms of how much anger or discontent it is able to show out in the streets, but of how much change it can really bring about. If we take out a tyrant -as was the case in Egypt- and have no alternative but to allow the military to take the reins- we have shown we can provoke changes, but we have also shown that we had no plan of action and that the changes, in the long run, have only been cosmetic. It is risky to incite large changes when one lacks long term objectives. This is the lesson of the last year, in my opinion. The enormous success that social media has had in political struggles demonstrates the triumph of a method: but the desired changes have to be laid and spelled out, and the energies that are unleashed should have a clear direction.</p>
<p>The learning curve has begun, the possibilities are open, but let&#8217;s not forget the need to pair illusion with reality.</p>
<p>Gioconda Belli<br />
January 29th, 2012</p>
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		<title>El evolucionismo y el idealismo en &#8220;El Infinito en la Palma de la Mano&#8221;</title>
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		<pubDate>Sun, 06 Nov 2011 04:01:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Gioconda Belli</dc:creator>
				<category><![CDATA[Bibliography]]></category>
		<category><![CDATA[Reviews]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Guillermo Cortés Domínguez (*) En la novela “El infinito en la palma de la mano”, su autora Gioconda Belli pareciera otra persona, muy distinta de la que realmente es, no porque aborde el tema de los primeros habitantes de la Tierra y del Paraíso Terrenal y la desaparición de éste, sino que por su [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em>Por Guillermo Cortés Domínguez (*)<br />
</em><a href="http://www.giocondabelli.org/el-finito-reviews/elinfinitoenlapalma/" rel="attachment wp-att-378"><img src="http://www.giocondabelli.org/site/wp-content/uploads/2009/08/Elinfinitoenlapalma.jpg" alt="" title="Elinfinitoenlapalma" width="369" height="561" class="aligncenter size-full wp-image-378" /></a></p>
<p>En la novela “El infinito en la palma de la mano”, su autora Gioconda Belli pareciera otra persona, muy distinta de la que realmente es, no porque aborde el tema de los primeros habitantes de la Tierra y del Paraíso Terrenal y la desaparición de éste, sino que por su relato puede ser percibida –aunque no lo sea&#8211; como una ferviente católica y conservadora mujer tradicional sojuzgada bajo una concepción religiosa y machista. Durante casi toda la obra ella parece muy cómoda desarrollando como en un ensueño el enfoque idealista católico sobre el surgimiento de la humanidad a partir de Adán y Eva, el Paraíso Terrenal, el Árbol del bien y del mal y la fruta prohibida, la Serpiente, y el nacimiento de Caín y Abel y de sus hermanas Luluwa y Aklia.</p>
<p>Resulta inusualmente llamativo y contradictorio este enfoque idealista, conociendo que la escritora no se caracteriza precisamente por abrazar una cosmovisión místico-religiosa. Igualmente se percibe como muy fuera de lugar que una feminista tan caracterizada como ella pareciera asumir acríticamente el mito de que Eva nace de una costilla de Adán (poderosa simbología justificativa de una pretendida superioridad del hombre y por consiguiente de subordinación de la mujer), lo cual ella narra como un cuento de hadas en el mismo inicio de su obra, a partir del sexto párrafo, en oraciones que suman 34 líneas. Adán vive el fantástico momento de “dar a luz” a Eva, como si estuviera en un trance.</p>
<p>Contra su costado, la tierra húmeda aspiraba y exhalaba imitando el sonido de su respiración. Lo invadió una modorra sedosa y mullida. Se abandonó a la sensación. Más tarde recordaría el cuerpo abriéndosele, el tajo dividiéndole el ser y extrayendo a la criatura íntima que hasta entonces habitara su interior (…)”. (P. 19:237)</p>
<p>“Despertó recordando su inconsciencia. Se entretuvo reconociendo las facultades de su memoria, juzgando a olvidar y recordar, hasta que vio a la mujer a su lado (…)”. (Idem)</p>
<p>Toda la historia de Adán y Eva en El Paraíso, desde la primera palabra de la novela hasta casi la última (exceptuando algunos diálogos y párrafos finales), parece transcurrir desde el enfoque mágico-religioso, donde reina la generación espontánea y la falta de raciocinio y de explicaciones, hasta que la autora sorpresivamente culmina su historia entrando a un bosque donde deja ir para siempre a su transformada hija Aklia, que feliz se integra a una manada de monos, y le dice: Algún día hablarás de nuevo. Ahora vete. ¡Corre, hija, ve y recupera el Paraíso!, con lo que la concepción racionalista, evolucionista, de Charles Darwin, que parecía ignorada, se muestra de una manera tan rotunda, que prevalece en esta saga de ficción.</p>
<p>Siguiendo el tratamiento que la escritora le da a su personaje Aklia, que parece ser la figura central de su novela, y no Adán ni Eva, quizás logremos identificar un aspecto de la clave de su escritura, de su arquitectura, de la relojería que ha utilizado en su urdimbre espacial y temporal. Aklia es la clave para desentrañar su trama narrativa.</p>
<p>No crean que el final racionalista es antojadizo, que la autora de súbito cambió de opinión, sino que con destreza ella fue tejiendo una telaraña imperceptible, casi invisible, fue dejando con sutileza, a partir de la página 179, tenues indicios que justificarán su categórico enfoque de cierre. Llama la atención la manera directa y sencilla, casi simple, con que hace sus planteamientos, sin preocuparse por explicar ni profundizar, pero de tal manera, que consigue que todo sea creíble. En las últimas cincuenta y ocho páginas va tendiendo sus trampas en las que inevitablemente vamos a caer. ¿O la verdadera trampa son los 179 folios iniciales de pura inocencia, magia e ignorancia?</p>
<p>Debo confesar que para aproximarme a la urdimbre articulada subrepticiamente por la escritora,  leí de nuevo todo lo relacionado con el personaje más misterioso y atractivo de la obra, que al final del libro se nos revela representando el enfoque evolucionista, y que es Aklia, la menor de los cuatro hijos de Adán y Eva, a la que no “descubrí” en su singular rol, sino hasta llegar a los últimos párrafos. Subrayo que solo con la relectura me fue posible “desentrañar” las migas de pan que con dosificación calculada va dejando la autora para que el final no nos parezca extraño, sino que lo aceptemos como lógico y verosímil. Es decir, la mayoría de las pistas “no las vi” la primera vez, al menos no las registró mi consciente.</p>
<p>Un personaje fascinante</p>
<p>En la segunda lectura fue toda una sorpresa encontrar tantos indicios relacionados con el desenlace, el cual, de todas maneras, no me había parecido tirado de los cabellos, pues me inspiró credibilidad, aunque fue sorpresivo. Y Aklia apareció como un personaje fascinante. Esto me produjo una inquietante certeza alrededor de que el hecho de no haber percibido conscientemente esas señales, no significaba que éstas no hubieran sido registradas por mi inconsciente, y que, por tanto, contribuyeran a la credibilidad de los planteamientos racionalistas culminantes de la autora, lo que, al fin y al cabo, es el gran objetivo de los escritores de ficción.</p>
<p>También debo decir, aunque parezca obvio, que por mucho la segunda lectura no tuvo la espontaneidad de la primera, y que, más bien privó en ella el deliberado y único propósito de encontrar elementos pasados por alto en la primera mirada, que se relacionaran con el desenlace de la novela. Este es un tipo de lectura fría, técnica, en la que expresamente se indaga solo acerca de determinados elementos, y no otros, porque sabía qué buscar específicamente, gracias a que ya conocía el final. Y así es relativamente fácil reconocer esas pistas. Hubiera sido grandioso haberlas visto la primera vez, como seguramente les ocurre a lectores y lectoras más avezados.</p>
<p>Así, los primeros síntomas aparecen en la página 179, cuando la escritora relata el nacimiento de Aklia y la describe como una criatura diminuta, los ojos apretadamente cerrados, la cara cubierta de vello oscuro, la frente abombada, los labios demasiado grandes. (…). Como ya sabemos que Aklia se unirá a una manada de monos, esta descripción que antes no nos dijo nada, ahora se nos revela como el primer indicio que deliberadamente Gioconda Belli deja caer, para que los rasgos de la niña se asocien a los de un simio. No contenta con ello, apenas dos líneas después pasa de la insinuación a una afirmación terminante: Adán se paseó con Aklia por la cueva. La llevó junto al fuego. La miró y dijo que parecía una mona, no un ser humano. El “venenito” fue vertido por segunda dosis en la copa de vino que estamos tomando. </p>
<p>Diez líneas después, aparece un refuerzo de la idea que la escritora nos quiere vender: Nadie como ella para subir a los árboles, bajar dátiles de la copa de las palmeras. (…). Al final del párrafo, la autora nos remata: Aklia le parecía a ella (a Eva) más fuerte, más cercana a la esencia de cuanto les rodeaba. Unas veces es explícita (nadie como ella para subir a los árboles), otras, apenas sugerente (más cercana a la esencia de cuanto les rodeaba), siendo los animales la esencia de lo que les circundaba. En la siguiente página, Belli lanza otro atisbo: En medio de su caminata sin rumbo, Adán vio a Aklia cruzándose de una rama a otra, seguida por un gorila de ojos tristísimos. ¡Claro!, como ya conocemos el final, sabemos a dónde se dirige la autora, cuál es su propósito. </p>
<p>Después del “bombardeo” de cinco ideas seguidas sobre Aklia relacionándola con primates en menos de dos páginas, la autora, muy segura de la sólida plataforma que ha construido, se toma la libertad de una extensa pausa, y no es sino hasta treinta y cinco folios después, que vuelve con más pistas mediante un diálogo de Aklia y Eva:<br />
&#8211;Caín no me quiere &#8211;dijo ella&#8211;. Ni Caín ni Abel ni Luluwa ni mi padre. ¿Quién soy yo, madre? ¿Cuál es mi destino? Veo las bandadas de monos y a menudo quisiera irme con ellos. (P215:237).</p>
<p>La urdimbre filosófica de la autora</p>
<p>Con este diálogo, la escritora continúa sembrando el camino hacia el desenlace dramático de la obra, dándole pacientemente una configuración conveniente a su personaje Aklia, de modo que su decisión final aparezca como natural y factible, por lo tanto aceptable por los lectores y lectoras. Esta vez, planta la duda sobre la verdadera identidad de su hija y comunica el deseo de ésta de irse con los monos. Ya deberíamos de estar súper prevenidos de lo que ocurrirá. Y, más importante aún, Gioconda inicia su compleja y a la vez sencilla trama filosófica, que es lo que le conferirá su real significado al hecho final, a la incorporación de la hija menor de Eva a una gavilla de monos. Es un indicio filosófico muy tenue, pero estratégico: ¿Quién soy yo, madre? ¿Cuál es mi destino? Estas preguntas que aparecen inocentemente, casi inadvertidas, en la primera lectura, en la segunda se revelarán en su trascendental significado relacionado con el verdadero inicio de la raza humana a partir de la evolución de los monos, con lo que Darwin hace su apoteósica entrada triunfal en la novela.</p>
<p>En efecto, la línea argumental de la escritora, hábilmente camuflada entre variadas y cándidas descripciones y relatos sobre la vida cotidiana de Adán y Eva fuera de El Paraíso, lleva dos propósitos: por un lado, “deshumanizar” a Aklia, confiriéndole poco a poco un perfil simiesco &#8211;imposible no relacionarlo con la metamorfosis kafkiana de un hombre de súbito convertido en cucaracha&#8211;; y, por otro, darle un sentido racional a la historia, para alejarse de la concepción religiosa en la que ha estado inmersa en casi todo el libro, entrando de este modo a una vertiente filosófica evolucionista que desarrolla con ideas breves y categóricas. Así, el tiempo se trastoca cuando la pareja primigenia es expulsada del Paraíso y Adán y Eva se convierten en un sueño inconcluso del Creador (Elokim), mientras que Aklia será la realidad, volverá al principio de todo &#8211;la verdadera génesis del ser humano a partir de la evolución de los primates&#8211;, para que sus generaciones futuras alcancen el genuino paraíso terrenal.</p>
<p>Los indicios que con deliberada paciencia la autora va sembrando de manera dosificada y conveniente a lo largo de las últimas 58 páginas, fueron cumpliendo su objetivo, aunque no me haya dado cuenta o no fuera consciente de ello, por los significados latentes, indirectos, subliminales y subconscientes que tienen las palabras o construcciones gramaticales. Avanzados estudios científicos han demostrado que nuestro cerebro es capaz de comprender el significado de una palabra e incluso de percibir su carga emocional antes de conocerla conscientemente, lo cual significa que existe en nosotros una decodificación inconsciente del significado del lenguaje que es previa a que la conciencia pueda conocer los términos o vocablos. La percepción o registro subliminal se define como: un proceso de extracción y análisis de  información de estímulos de los que el sujeto nunca es consciente.</p>
<p>Este fenómeno sicológico de la percepción inconsciente puede ser comparado con otro, más conocido, que permite a los escritores y escritoras no ocuparse tanto en una descripción de una persona o paisaje, sino ofrecer solo algunos trazos, pero que tienen que ser claves y tan impactantes, que estimulen recuerdos, vivencias y conocimientos en la mente de los lectores y lectoras, y con ello activen un poderoso mecanismo que se encargará de completar el objeto descrito en un proceso del que no somos conscientes.</p>
<p>¿Demerita la obra que esos indicios no hayan sido tan explícitos? De ninguna manera. ¡Al contrario!, es un mérito atribuible a la destreza de la escritora, quien no delató su objetivo, no puso en evidencia la costura de sus lanzamientos en curva y con quiebre hacia la zona buena del plato, donde los lectores y lectoras nos encontramos alertas y amenazantes con el bate de madera en ristre. De haberse evidenciado la intencionalidad de la autora, habría disminuido el potencial de impacto que le imprimió a la obra el carácter sorpresivo del final. Como sabemos, los escritores se van reservando sus mejores cartas, pero al mismo tiempo se cuidan de tener a mano otros recursos para mantener el interés, mientras llega el desenlace que nos moverá el piso.</p>
<p>En la página 222, en el tramo final de la novela, cuando la familia primigenia corre a buscar a Abel mortalmente golpeado por su hermano Caín, la autora coloca otra huella. Luluwa señaló el promontorio. Subieron. Aklia gemía, trastabillaba. Eva la vio apoyándose en sus manos para empujarse, para ir más rápido.<br />
&#8211;Cuidado con tus manos Aklia.<br />
Ella la miró con sus ojos dulces. No habló. No hizo más que un ruido triste y agudo.</p>
<p>La escritora puso a Aklia a correr y a gemir como lo hacen los monos. Y después de siete párrafos, mientras a Eva la consumía la pena de saber que nunca más vería vivo a su querido hijo Abel, Vio a Aklia saltando, gimiendo. En ambos casos, continúa dibujando con paciencia el perfil simiesco de su hija menor.</p>
<p>Las pautas filosóficas estratégicas de la novela</p>
<p>Al final de la página 224 y al inicio de la 225, Adán y Eva tienen un diálogo que es definitorio de la obra, mediante el cual Gioconda Belli establece las pautas filosóficas estratégicas de la novela, los contenidos rotundos que la decantarán por la racionalidad y el evolucionismo, dejando atrás, con enorme respeto y hábil sutileza, la concepción idealista religiosa.</p>
<p>&#8211;¿Para qué nos creó, Eva? No creo que pueda sufrir más de lo que he sufrido.<br />
&#8211;La Serpiente decía que Elokim nos hizo para ver si los nuestros eran capaces de volver al punto de partida y recuperar el Paraíso.<br />
&#8211;¿Acaso nosotros no somos el principio?<br />
&#8211;Según me dijo, en el Jardín nosotros fuimos la imagen de lo que Elokim quería ver al final de su creación. Cuando comimos el higo, él alteró la dirección del tiempo. Ahora, para volver al punto de partida, nuestros hijos y los hijos de sus hijos, las generaciones que nos sucederán, tendrán que comenzar, retroceder. Eso dijo.<br />
&#8211;¿Y hasta dónde tendremos que retroceder?<br />
&#8211;No sé Adán. Creo que acabaremos en manada. Quizás Aklia contenga el futuro. Quizás por eso te parezca extraña. Quizás sea el pasado que nosotros no conocimos.<br />
&#8211; Tan inocente, Aklia.<br />
&#8211; Y esencial.</p>
<p>Efectivamente, en este diálogo la autora siembra las claves de la novela, al plantear varios asuntos culminantes, por ejemplo: 1. Una racionalización sobre el objetivo de la Creación religiosa; 2. La recuperación del Paraíso por parte de sus descendientes, en un futuro no definido, pero muy lejano; 3. La existencia de un punto de partida diferente del de Adán y Eva, quienes nacieron por generación espontánea, y ya conformados como adultos, sin pasar por un proceso de desarrollo. 4. La necesidad de un nuevo comienzo, en ese punto de partida distinto. Junto a los contenidos filosóficos la autora continúa desparramando pistas y justificaciones para su final que ya se avecina, cuando pone en boca de Eva la frase…acabaremos en manada…”, y le asigna, aunque no con certeza, el rol definitorio a su hija menor: …Quizás Aklia contenga el futuro….</p>
<p>Apenas un poco después, en la página 232, la autora termina de conferirle a Aklia un perfil animaloide. Olvidada del habla, parecía también haber perdido la razón y la conciencia, para entregarse sin reparos a una existencia de simio. Y agrega: Eva la vigilaba. Apenas durmió temiendo que se marchara con la manada de monos que pasó rondando la cueva por la noche. Sólo un párrafo adelante, la autora describe la reacción de nuestra protagonista ante la despedida de Luluwa, quien se marcha con Caín y su maldición de que no tendrá frutos, por haber asesinado a su hermano Abel. Luluwa sollozó al despedirse de Aklia, quien la observó y alzó los brazos no para abrazarla, sino para tocar su propia cabeza, los ojos brillantes sin lágrimas mirándola curiosos. No hubo reacción humana. Es totalmente simiesco el comportamiento de Aklia.</p>
<p>Como si no hubiera terminado de configurar la nueva identidad primate de Aklia, tres párrafos más tarde Belli agrega: En pocos días el pelo de la hija había vuelto a cubrir sus mejillas (como al nacer). La piel de sus manos y sus pies largos y delicados se había endurecido adquiriendo un tono pardo… Caminaba tomada de su mano, dócil y torpe, vaciada de palabras. A ratos, en el trayecto, se soltaba y corría ayudándose de sus brazos… Saltó contenta sobre la arena…, con lo que completa la metamorfosis, y la autora se apresta a su gran final.</p>
<p>En la página 234, mediante un diálogo de Eva con la Serpiente, la escritora bucea a profundidad en los presupuestos filosóficos esenciales, cuyas bases estableció diez páginas antes.<br />
&#8211;Mira la pequeña Aklia. El pasado y el futuro van corriendo con ella por la playa.<br />
&#8211;¿Qué quieres decir?<br />
&#8211;Ha vuelto a la inocencia, Eva; una inocencia anterior al Paraíso, precursora del Paraíso. La Historia ha saltado de ti a ella ahora y un tiempo largo y lento está por empezar.</p>
<p>El sueño de la deidad se hizo añicos</p>
<p>Qué fuerza adquiere entonces esa frase El pasado y el futuro van corriendo con ella… El evolucionismo se ha adueñado del desenlace de la novela. Con Aklia empezará la Historia, el tiempo largo y lento, los millones de años que requerirá la evolución, el primer gran paso en el futuro cuando los homínidos bajarán de los árboles para salir a los llanos y empezarán a erguirse y a caminar en dos patas, dando paso a los bípedos. La cadena evolutiva estará marcada, a grandes trancos históricos, por el Austrolopiteco, el Homo, el Neandertal y el Homo Sapiens. Aklia será el inicio.</p>
<p>Continúa el diálogo, breve pero en terrenos filosóficos abisales, de Eva con la Serpiente:</p>
<p>&#8211;Aklia es la realidad de Elokim. Nosotros somos sus sueños.<br />
&#8211;Dijiste que en el principio estaba el final.<br />
&#8211;El final de los descendientes de Aklia será llegar al principio….<br />
&#8211;¿Volverán al Paraíso? ¿Y después qué? ¿Se preguntarán qué hay más allá? ¿Se aburrirán?<br />
&#8211;Quizás no. No sufrirán la ceguera de la inocencia, el anhelo de saber de la ignorancia. No necesitarán morder frutas prohibidas para conocer el Bien y el Mal. Lo llevarán con ellos. Sabrán que el único Paraíso donde es real la existencia es aquel donde posean la libertad y el conocimiento.<br />
&#8211;Crees que lleguen a ser verdaderamente libres? ¿Crees que Elokim se lo permita?<br />
&#8211;La existencia es un juego de Elokim. Si tu especie encuentra la armonía, Elokim se marchará…</p>
<p>La autora canta un himno a la libertad y el conocimiento, que fue la temática central del erudito comentario del filósofo Alejandro Serrano Caldera, durante la presentación de esta novela en Nicaragua, hace unas semanas. De acuerdo al diálogo anterior, la quimera de Dios fracasó cuando Eva cedió a la necesidad de conocimiento, y el sueño de la deidad se hizo añicos. Sucedió la expulsión del Paraíso, el nacimiento de los cuatro hijos, entre ellos Aklia, y con ella, la realidad. La autora nos catapulta al futuro, del cual es parte nuestro presente actual, y da por hecho que el ser humano volverá al Paraíso, y entonces desaparecerá Dios (Elokim) porque, según Belli, el Creador se marchará a construir otros universos. Será un paraíso nada celestial, sino verdaderamente terrenal. Será cuando alcancemos un plano superior de la existencia. Seremos sabios y libres, si antes &#8211;a como vamos—no destruimos la Tierra.</p>
<p>Dentro de un clima narrativo que crea una sensación de ensueño, como si los lectores fuéramos atrapados por un lenguaje algodonoso, en medio de densas nubes cálidamente acogedoras, quedan establecidos con sutileza, pero con meridiana claridad, los presupuestos filosóficos. Solo falta el final. Eva lleva a Aklia a un lugar donde una vez estuvo perdida y fue salvada por unos primates. …Eva apretó fuerte la mano de Aklia, Inquieta, Aklia miraba las copas de los árboles. Daba pequeños saltos. Se rascaba la cabeza.<br />
Eva vio venir la manada de monos grandes, gráciles y vivaces columpiándose sobre las ramas.</p>
<p>…Aklia se soltó de su mano. Antes de dejarla marchar ella se inclinó y la abrazó fuerte contra su corazón. Recuérdame Aklia, dijo, recuerda cuanto has vivido. Algún día hablarás de nuevo. Ahora vete. ¡Corre, hija, ve y recupera el Paraíso! Este es el final de la obra. Es el final, no importando que después de ello la autora haya agregado tres líneas con las que quizás trata de continuar impregnándonos hasta la última letra, de esa atmósfera de candidez y ensoñación que se respira a lo largo de toda esta novela breve.</p>
<p>(*) Autor de la novela El Arcángel.</p>
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		<title>Entrevista de Gioconda en Cadizbook.es</title>
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		<pubDate>Fri, 14 Oct 2011 23:25:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Gioconda Belli</dc:creator>
				<category><![CDATA[Belli's Blog]]></category>
		<category><![CDATA[Featured Articles]]></category>
		<category><![CDATA[poesia]]></category>

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		<description><![CDATA[Gioconda Belli &#8220;La poesía buena nos enseña a vivir, nos enseña la belleza y la miseria de la experiencia humana. Nos enseña que no estamos solos&#8221; Enviada el 16/Sep/2011 &#8211; 13:38 Foto: Imagen tomada de la página web de la autoraGioconda Belli (Managua) es una de las voces literarias femeninas más importantes en la literatura [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Gioconda Belli<br />
&#8220;La poesía buena nos enseña a vivir, nos enseña la belleza y la miseria de la experiencia humana. Nos enseña que no estamos solos&#8221;</strong></p>
<p>Enviada el 16/Sep/2011 &#8211; 13:38 Foto: <a href="http://www.giocondabelli.org/entrevista-de-gioconda-en-cadizbook-es/portraitsgb/" rel="attachment wp-att-795"><img src="http://www.giocondabelli.org/site/wp-content/uploads/2011/10/PortraitsGB-253x300.jpg" alt="" title="PortraitsGB" width="253" height="300" class="aligncenter size-medium wp-image-795" /></a></p>
<p><em>Imagen tomada de la página web de la autoraGioconda Belli (Managua) es una de las voces literarias femeninas más importantes en la literatura latinoamericana, pionera de la revolución poética nicaragüense. Autora de prosa y verso, la nómina de premios y reconocimientos a nivel internacional es larguísima.<br />
</em><br />
<strong>Mujer combativa, luchadora, sensible, con una personalidad literaria más que interesante, ha tratado como nadie temas como el amor, la sensualidad, el erotismo, la realidad política y social. Mujer de su tiempo, su canto a la vida, al disfrute del cuerpo y a la naturaleza son, como el título de su último libro, un ‘Escándalo de miel’, una antología personal de sus mejores poemas, una colección altamente recomendable.</p>
<p>Gioconda, tu andanza literaria es completa, plagada de éxitos y tremendamente bella. ¿Qué sueño o qué planes te quedan por cumplir en este sentido?</p>
<p>Uno siempre persigue el próximo libro, el próximo poema, porque una vez que se saborea la alegría y plenitud que produce la imaginación, uno se vuelve adicta a imaginar y a querer compartir el propio entendimiento del mundo con los demás. El mundo complejo en que vivimos ahora es un constante reto a la creatividad. ¿Cómo lo vivimos, qué conflictos personales surgen, qué nuevas experiencias, hacia dónde vamos? Mientras siga sintiendo el acicate de las preguntas, surgirán nuevos proyectos. No pienso que ya cumplí conmigo misma y espero que esta inconformidad me acompañe hasta el último día.</p>
<p>Tu visión del mundo es desde la perspectiva de la mujer. Desde los albores, la visión masculina ha prevalecido en la literatura, ¿qué es lo que ha cambiado?</p>
<p>Nosotras hemos cambiado. Nuestra emergencia como sujetos activos en el mundo ha sido lo más revolucionario que ha sucedido para la vida en los últimos dos siglos. Estamos aún en los albores de la contribución femenina a la existencia humana porque recién estamos tomando nuestro justo lugar en la sociedad. La vida de todos ha cambiado mucho por eso, pero los mayores cambios están por venir.</p>
<p>Nadie que no haya amado, sufrido, sentido, puede haber escrito esos bellísimos poemas.  ¿Qué hay de su realidad en sus poemas?</p>
<p>Todo. Si en la novela invento mundos imaginarios, la poesía es siempre para mí una suerte de auto-retrato. Mis poemas han surgido desde mis propias experiencias, son muy personales, auto-biográficos, pero como mi experiencia es común a tantas mujeres, de pronto hay una identificación que nace precisamente de esa intimidad de la experiencia humana, femenina, compartida.</p>
<p>El erotismo forma parte relevante en su obra, ¿qué poder puede llegar a tener éste?</p>
<p>Sublimar y recuperar el sentido de belleza, fuerza y naturalidad del erotismo es esencial para cada mujer porque la razón fundamental por la que se nos marginó y apartó de la vida pública fue por la relación con nuestro cuerpo.  El cuerpo femenino ha sido satanizado, objetivizado, abusado, comercializado…todo eso a partir de un erotismo definido por el deseo masculino. Es imperativo para que nos liberemos de esos perjuicios que nos atan, que recuperemos el gozo y el orgullo de nuestros cuerpos, que celebremos nuestras curvas, nuestra capacidad de dar vida, de amamantar, de sentir profundo amor y profundo placer sensual. Yo he querido definir el erotismo a partir de cómo vivimos y sentimos las mujeres nuestro propio cuerpo cuando  desarrollamos la capacidad de olvidar lo que nos han dicho que somos y nos descubrimos a nosotras mismas.</p>
<p>Gioconda, ¿qué libro está leyendo ahora?</p>
<p>“Conquistadora” de Esmeralda Santiago, una escritora puertorriqueña-norteamericana muy buena. Es la historia de Puerto Rico a través de los ojos de una mujer que llega de España.</p>
<p>Ha vivido su realidad de manera muy intensa, la realidad de su país, Nicaragua. ¿Qué hay de Gioconda en Nicaragua y en ella de Usted?</p>
<p>Nicaragua, como digo en un poema, es mi hombre con nombre de mujer. Amo a mi país. Lo llevo conmigo, bajo mi piel.</p>
<p>La poesía es un arte que llega a  poca gente, si lo comparamos con la prosa. ¿Qué cosas podrían acercar más la poesía a las personas?</p>
<p>La poesía misma. La gente ha desarrollado prejuicios contra la poesía porque durante muchos años la poesía  fue un género que se perdió en el hermetismo. No se entendía. No fue así antes. La poesía era el género clásico por excelencia porque era accesible. Yo creo que la gente debe buscar los poetas que le hablen a su corazón, no descartar todo el género, porque cuando uno se “conecta” con un poeta, esa conexión es maravillosa y ofrece mucho a quien la logra.</p>
<p>¿Cuál es su palabra preferida?</p>
<p> Árbol, estrépito, hermoso, mar… son muchas.</p>
<p>¿Es el amor cuestión de palabras?</p>
<p> El amor es comunicación y las palabras son la excelsitud de la comunicación; pero luego están las miradas, las manos, los cuerpos, el tacto, el olfato: el amor es una vivencia que involucra la totalidad de lo que somos: la palabra es un componente, pero no lo es todo.</p>
<p>¿Qué enseña la poesía?</p>
<p> La poesía buena nos enseña a vivir, nos enseña la belleza y la miseria de la experiencia humana. Nos enseña que no estamos solos. Nos enseña que en las palabras de alguien que no conocemos puede estar la clave para entender lo que sentimos, lo que somos, aquello que celebramos y aquello que nos duele.</p>
<p>Macarena Jiménez</strong><br />
<a href="http://www.cadizbook.es/noticias/entrevistas/gioconda-belli">http://www.cadizbook.es/noticias/entrevistas/gioconda-belli</a></p>
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