Author Archives: Gioconda Belli

Monterrey

Gioconda Belli invitada a participar en la Cátedra Alfonso Reyes del Tecnológico de Monterrey, México

El 24 de Marzo estaré en la Cátedra Alfonso Reyes del Tecnológico de Monterrey, México hablando sobre “Literatura y Poder”.

De 13.30 a 14:30 horas
Con Gioconda Belli

Dentro del Congreso Vox Orbis

Sala Mayor de Rectoría
Campus Monterrey

ENTRADA LIBRE

Transmisión en vivo:
https://livestream.com/TecDeMonterrey/CatedraAR

ENTRADA LIBRE

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Este 2 de febrero, 8h00 Nic – Gioconda Belli participará en una discusión en línea en The Guardian de Londres

Este 2 de Feb, 8 am hora de Nicaragua, 2 pm hora de Londres, participaré en la discusión en línea sobre las perspectivas de que América Latina recupere el impulso económico y de crecimiento que empezó a declinar el año pasado. ¿Qué se puede hacer para disminuir la desigualdad, combatir la corrupción, enfrentar la falta de democracia en algunos países.

Participantes:

Diego Sánchez-Ancochea, director, Latin American Centre, University of Oxford, Oxford, UK @dsanco
Diego is the director of the Latin American Centre and associate professor in the political economy of Latin America

Gioconda Belli, Nicaraguan writer, president of Nicaragua’s Pen International, Managua, Nicaragua @GiocondaBelliP
Gioconda is a writer and political activist. She was involved in the Sandinista revolution in the 80s but is now an open critic of the current president

Camila Bustos, researcher at Dejusticia and Nivela, Bogotá, Colombia @MaCamilaBustos @Dejusticia
Camila works as a researcher on climate change, business and human rights, and the human rights movement

Robert Muggah, research director, Igarapé Institute and SecDev Foundation, Rio de Janeiro, Brazil
Robert directs two think tanks and works on violence prevention in the Americas, Africa and Asia. He has a PhD from Oxford University

Federico Cartin-Arteaga, president and director general, Fundación Rutas Naturbanas/SUM Consulting, San José, Costa Rica
Federico is president of a boutique urban planning firm in Costa Rica & Canada and of Rutas Naturbanas in Costa Rica, a non profit aimed at revitalising urban rivers and creating shared use paths for cyclists and pedestrians

More to be announced

Sólo lamento que será en inglés…porque es un periódico inglés, pero muchos de ustedes podrán seguirlo.

https://www.theguardian.com/global-development-professionals-network/2017/jan/27/latin-america-build-social-gains-in-2017

KAOSENLARED: Gioconda Belli: “Nueva tesis feminista” y otros poemas que las mujeres empoderadas disfrutarán

Gioconda Belli, desde su narrativa, rescata el valor de la feminidad, promulga la libertad de la mujer, vindica el cuerpo, la sexualidad, el amor, el deseo, el erotismo, deconstruye el ideal y las expectativas de femineidad que han sido construidas e impuestas sobre las otras, pero también sobre sí misma, y afirma que su escritura le ha permitido “compartir con mis congéneres las vicisitudes y las risas que pasan en el proceso de aprender a conducir mi vida, no de acuerdo lo que era permitido para mi sexo, sino a lo que yo quería como persona”. Por Esther Pineda

A lo largo de la Historia, ser mujer en las distintas sociedades y formas organizativas que conocemos, ha sido considerada una condición que justifica la desigualdad social, la exclusión de los espacios productivos y de toma de decisiones, la producción de conocimiento, así como del desarrollo de las artes y las letras, en definitiva: de todo el aparato económico, político y simbólico que constituye, reproduce y mantiene lo social.

Las mujeres que han desafiado el mandato de una sociedad patriarcal, androcéntrica y heteronormativa en las que continuamente se les ha negado el ejercicio de sus derechos y las libertades inherentes a su ser, su cuerpo y su sexualidad, han sido sometidas a múltiples y repetidas formas de violencia como mecanismo de dominación, pero sobre todo como forma de persuadirlas a no intentar transformar el status quo en una sociedad que les oprime.

Quienes se atreven a cuestionar estas desigualdades se enfrentan a la reprobación y a la sanción social, a la crítica, a la burla, al cuestionamiento, al escándalo, al reproche y al desprestigio. Pese a ello, la escritura ha sido uno de los principales medios de las mujeres para colocar su voz en el mundo, en los espacios que le fueron negados, para denunciar desigualdades, para expresar sus emociones, para llevar a cabo una lucha política, en definitiva: para transformar y transformarse.

Este es el caso de la escritora y poeta nicaragüense Gioconda Belli, quien ha afirmado: “Mi literatura no es femenina, es una literatura donde la mujer es protagonista. Mi literatura es la visión del mundo desde la perspectiva de la mujer”.

La mujer, la escritora y la poeta, visibiliza a la mujer que ha sido explotada, victimizada, violada, violentada, cosificada, despreciada; pero también a la mujer trabajadora, la madre, la mujer joven, la mujer adulta, la mujer sexual, la mujer rebelde, la mujer transgresora, la mujer que sueña, la mujer que crea, la mujer que lucha. Habla de feminismo, de derechos, de igualdad de género y rescata al hombre como compañero de lucha por la igualdad; por ello y más te presentamos una selección de los 10 mejores poemas de Gioconda Belli para las mujeres empoderadas:

Y Dios me hizo mujer

Y Dios me hizo mujer,
de pelo largo,
ojos,
nariz y boca de mujer.
Con curvas
y pliegues
y suaves hondonadas
y me cavó por dentro,
me hizo un taller de seres humanos.
Tejió delicadamente mis nervios
y balanceó con cuidado
el número de mis hormonas.
Compuso mi sangre
y me inyectó con ella
para que irrigara
todo mi cuerpo;
nacieron así las ideas,
los sueños,
el instinto.
Todo lo que creó suavemente
a martillazos de soplidos
y taladrazos de amor,
las mil y una cosas que me hacen mujer todos los días
por las que me levanto orgullosa
todas las mañanas
y bendigo mi sexo.

Menstruación

Tengo
la “enfermedad”
de las mujeres.
Mis hormonas
están alborotadas,
me siento parte
de la naturaleza.
Todos los meses
esta comunión
del alma
y el cuerpo;
este sentirse objeto
de leyes naturales
fuera de control;
el cerebro recogido
volviéndose vientre.

Sabor de vendimia

Recuerdo el terror de las primeras arrugas.
Pensar: Ahora sí. Ya me llegó la hora.
Las líneas de la risa marcadas sobre mi cara
aun en medio de la más absoluta seriedad.
Yo, frente al espejo,
intentando disolverlas con mis manos,
alisándome las mejillas, una y otra vez,
sin resultado.
Luego fue la mirada furtiva de mi reflejo en los escaparates
preguntarme si la luz del día las haría más evidentes,
si el que me observaba desde la otra acera
estaría censurando mi incapacidad de mantenerme joven,
incólume ante el paso del tiempo.
Viví esas primeras marcas de la edad
con la vergüenza de quien ha fallado.
Como una estudiante que reprueba el examen
y debe caminar por la calle
con las malas notas expuestas ante todos.
Las mujeres nos sentimos culpables de envejecer,
como si pasada la juventud de la belleza,
apenas nos quedara qué ofrecer,
y debiéramos hacer mutis;
salir y dejar espacio a las jóvenes,
a los rostros y cuerpos inocentes
que aún no han cometido el pecado
de vivir más allá de los treinta o los cuarenta.
No sé cuándo dispuse rebelarme.
No aceptar que sólo se me concedieran como válidos
los diez o veinte años con piel de manzana;
sentirme orgullosa de las señales de mi madurez.
Ahora,
gracias a estos razonamientos
cada vez me detengo menos frente al espejo.
Paso por alto la aparición de inevitables líneas
en el mapa de vida del rostro.
Después de todo, el alma,
afortunadamente,
es como el vino.
Que me beba quien me ame,
que me saboree.

Reglas del juego para los hombres que quieren amar a mujeres (Extracto)

El hombre que me ame
No querrá poseerme como una mercancía,
Ni exhibirme como un trofeo de caza,
Sabrá estar a mi lado
Con el mismo amor
Conque yo estaré al lado suyo.

No me arrepiento de nada

Desde la mujer que soy,
a veces me da por contemplar
aquellas que pude haber sido;
las mujeres primorosas,
hacendosas, buenas esposas,
dechado de virtudes,
que deseara mi madre.
No sé por qué
la vida entera he pasado
rebelándome contra ellas.
Odio sus amenazas en mi cuerpo.
La culpa que sus vidas impecables,
por extraño maleficio,
me inspiran.
Reniego de sus buenos oficios;
de los llantos a escondidas del esposo,
del pudor de su desnudez
bajo la planchada y almidonada ropa interior.
Estas mujeres; sin embargo,
me miran desde el interior de los espejos,
levantan su dedo acusador
y, a veces, cedo a sus miradas de reproche
y quiero ganarme la aceptación universal,
ser la «niña buena», la «mujer decente»
la Gioconda irreprochable.
Sacarme diez en conducta
con el partido, el estado, las amistades,
mi familia, mis hijos y todos los demás seres
que abundantes pueblan este mundo nuestro.
En esta contradicción inevitable
entre lo que debió haber sido y lo que es,
he librado numerosas batallas mortales,
batallas a mordiscos de ellas contra mí
– ellas habitando en mí queriendo ser yo misma
Transgrediendo maternos mandamientos,
desgarro adolorida y a trompicones
a las mujeres internas
que, desde la infancia, me retuercen los ojos
porque no quepo en el molde perfecto de sus sueños,
porque me atrevo a ser esta loca, falible, tierna y vulnerable,
que se enamora como alma en pena
de causas justas, hombres hermosos,
y palabras juguetonas.
Porque, de adulta, me atreví a vivir la niñez vedada,
e hice el amor sobre escritorios
– en horas de oficina y
rompí lazos inviolables
y me atreví a gozar
el cuerpo sano y sinuoso
con que los genes de todos mis ancestros
me dotaron.
No culpo a nadie. Más bien les agradezco los dones.
No me arrepiento de nada, como dijo la Edith Piaf.
Pero en los pozos oscuros en que me hundo,
cuando, en las mañanas, no más abrir los ojos,
siento las lágrimas pujando;
veo a esas otras mujeres esperando en el vestíbulo,
blandiendo condenas contra mi felicidad.
Impertérritas niñas buenas me circundan
y danzan sus canciones infantiles contra mí
contra esta mujer
hecha y derecha,
plena.
Esta mujer de pechos en pecho
y caderas anchas
que, por mi madre y contra ella,
me gusta ser.

Amo a los hombres y les canto (Extracto)

Amo a las mujeres desde su piel que es la mía.
A la que se rebela y forcejea con la pluma y la voz desenvainadas,
a la que se levanta de noche a ver a su hijo que llora, a la que llora por un
niño que se ha dormido para siempre,
a la que lucha enardecida en las montañas, a la que trabaja -mal pagada en
la ciudad, a la que gorda y contenta canta
cuando echa tortillas en la pancita caliente del comal,
a la que camina con el peso de un ser en su vientre enorme y fecundo.
A todas amo y me felicito por ser de su especie.

Ocho de marzo

Amanece con pelo largo el día curvo de las mujeres,
¡Qué poco es un solo día, hermanas,
qué poco, para que el mundo acumule flores frente a nuestras casas!
Desde la cuna donde nacimos hasta la tumba donde dormiremos
– toda la atropellada ruta de nuestras vidas-
deberían pavimentar de flores para celebrarnos
(que no nos hagan como a la Princesa Diana que no vio, ni oyó
las floridas avenidas postradas de pena de Londres)
Nosotras queremos ver y oler las flores.
Queremos flores de los que no se alegraron cuando nacimos
hembras en vez de machos,
Queremos flores de los que nos cortaron el clítoris
Y de los que nos vendaron los pies
Queremos flores de quienes no nos mandaron al colegio para
que cuidáramos a los hermanos
y ayudáramos en la cocina
Flores del que se metió en la cama de noche y nos tapó la boca
para violarnos mientras nuestra madre dormía
Queremos flores del que nos pagó menos por el trabajo más pesado
Y del que nos despidió cuando se dio cuenta que estábamos embarazadas
Queremos flores del que nos condenó a muerte forzándonos a parir
a riesgo de nuestras vidas
Queremos flores del que se protege del mal pensamiento
obligándonos al velo y a cubrirnos el cuerpo
Del que nos prohíbe salir a la calle sin un hombre que nos
escolte
Queremos flores de los que nos quemaron por brujas
Y nos encerraron por locas
Flores del que nos pega, del que se emborracha
Del que se bebe irredento el pago de la comida del mes
Queremos flores de las que intrigan y levantan falsos
Flores de las que se ensañan contra sus hijas, sus madres y sus nueras
Y albergan ponzoña en su corazón para las de su mismo género
Tantas flores serían necesarias para secar los húmedos pantanos
donde el agua de nuestros ojos se hace lodo;
arenas movedizas tragándonos y escupiéndonos,
de las que tenaces, una a una, tendremos que surgir.
Amanece con pelo largo el día curvo de las mujeres.
Queremos flores hoy. Cuánto nos corresponde.
El jardín del que nos expulsaron.

Consejos para la mujer fuerte

Si eres una mujer fuerte
protégete de las alimañas que querrán
almorzar tu corazón.
Ellas usan todos los disfraces de los carnavales de la tierra:
se visten como culpas, como oportunidades, como precios que hay que pagar.
Te hurgan el alma; meten el barreno de sus miradas o sus llantos
hasta lo más profundo del magma de tu esencia
no para alumbrarse con tu fuego
sino para apagar la pasión
la erudición de tus fantasías.
Si eres una mujer fuerte
tienes que saber que el aire que te nutre
acarrea también parásitos, moscardones,
menudos insectos que buscarán alojarse en tu sangre
y nutrirse de cuanto es sólido y grande en ti.
No pierdas la compasión, pero témele a cuanto conduzca
a negarte la palabra, a esconder quién eres,
lo que te obligue a ablandarte
y te prometa un reino terrestre a cambio
de la sonrisa complaciente.
Si eres una mujer fuerte
prepárate para la batalla:
aprende a estar sola
a dormir en la más absoluta oscuridad sin miedo
a que nadie te tire sogas cuando ruja la tormenta
a nadar contra corriente.
Entrénate en los oficios de la reflexión y el intelecto
Lee, hazte el amor a ti misma, construye tu castillo
rodéalo de pozos profundos
pero hazle anchas puertas y ventanas.
Es menester que cultives enormes amistades
que quienes te rodean y quieran sepan lo que eres
que te hagas un círculo de hogueras y enciendas en el centro de tu habitación
una estufa siempre ardiente donde se mantenga el hervor de tus sueños.
Si eres una mujer fuerte
protégete con palabras y árboles
e invoca la memoria de mujeres antiguas.
Haz de saber que eres un campo magnético
hacia el que viajarán aullando los clavos herrumbrados
y el óxido mortal de todos los naufragios.
Ampara, pero ampárate primero
Guarda las distancias
Constrúyete. Cuídate
Atesora tu poder
Defiéndelo
Hazlo por ti
Te lo pido en nombre de todas nosotras.

De la mujer al hombre (Extracto)

Te siento, mi compañero, hermoso
Juntos somos completos
Y nos miramos con orgullo
Conociendo nuestras diferencias
Sabiéndonos mujer y hombre
Y apreciando la disimilitud
De nuestros cuerpos.

Nueva tesis feminista (Extracto)

¿Cómo decirte hombre
que no te necesito?
No puedo cantar a la liberación femenina
si no te canto
y te invito a descubrir liberaciones conmigo.

Gioconda Belli: “Nueva tesis feminista” y otros poemas que las mujeres empoderadas disfrutarán

Primer Poema de 2017 deseándoles Feliz Año

PROPÓSITO DE AÑO NUEVO

 

Nace el año reclamando el retorno a mi ser.

Que regresen las profundas palabras

las lecturas, los milagros perpetuos

Dejar fuera de mí lo efímero, las fotos divertidas

las noticias insólitas.

Mi vida desprevenida se ha llenado de ruido

La soledad ya no encuentra la quietud de los amplios salones

La gozosa ceremonia de bienvenida

Ahora hay que buscarla como dama extraviada

Alzar fosos para preservarla del asedio.

La moderna invasión de cuanto minuto sobra

ha tornado la vida en vorágine, percepciones, fuegos fatuos, rostros

como huellas leves en las multitudes, las ferias, las lecturas.

Se conversa con apuro, en paréntesis, antes de volver a la noticia, al texto,

al comentario, al “me gusta” -iluso placer del pobre cerebro abotagado-

Nos han puesto en las manos la fascinación de los laberintos,

abiertos túneles de viento por donde el tiempo escapa veloz

sin que apenas oigamos el sonido de la tarde o el día idos para siempre.

Yo quiero este año que nace, recordar que una mañana es irremplazable

No habrá jamás otra mañana con la fecha precisa de ÉSTA.

Tantas opciones pero las manos se inquietan,

encienden las pantallas. Se pierde entonces el instante del que emergería

la solución de los acertijos. Eso y mucho más se pierde.

Prometo caminar más este año. Caminar sin música, sin audífonos, sin escuchar libros.

Empeñarme en la plática con el viento, con mis recuerdos, con los retazos de

conversaciones que quedaron reverberando, recordaré lo que hablé con los amigos.

La insondable particularidad de los hijos. El jolgorio de los nietos.

Revisaré la biblioteca, la fonoteca, la videoteca de mi mente, sus secretos y

proyectos. Dosificaré las redes, las aplicaciones, el celular

Retornaré al silencio, las sombras de la cueva,

a la densidad de la sangre

al subterráneo con los baúles incitantes

Me esconderé con el tiempo

Le peinaré las canas

Los aspiraré como perfume

Lo mimaré para que no se disipe

para gozarlo y desdoblarle cada pliegue

para gozarme y retornar al asombro

al íntimo espacio donde quietos flotan

planetas sin explorar,

constelaciones.

 

Belli

7 Enero, 2017

 

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Primer acto

Este año empieza con ventarrones y nubarrones, como si la naturaleza se hiciese eco de los acontecimientos políticos que estamos viviendo. Se inaugura el período de una Asamblea, diseñada y ungida por Daniel Ortega, con un presidente tan inadecuado como inesperado y los vientos causan un apagón en todo el país. Se instala el nuevo gobierno electo por una minoría de ciudadanos, y la indiferencia o repudio de la mayoría, y ni una profusión de flores puede ocultar la censura del mundo expresada en la raquítica presencia de jefes de estado.

Sólo en la serie “House of Cards” (Castillo de Naipes) sobre una pareja inescrupulosa que llega a ocupar la presidencia y vice-presidencia de Estados Unidos, tras una carrera política llena de atropellos, maniobras sucias y hasta asesinatos, se ha visto que una pareja se atreva a proponerse como Presidente y Vice-Presidente de un país y se salga con la suya. En la ceremonia pública de sus nombramientos, fue realmente surrealista ver a la pareja Ortega-Murillo proclamarse soberanos de una nación ensombrecida por miles de muertes de patriotas que lucharon contra una dinastía familiar. No podía dar menos que escalofríos ver a marido y mujer celebrando la “victoria” de un ejercicio electoral cuyo resultado aseguraron desde el inicio torciendo las reglas del juego para garantizarse un gane, no sólo del poder ejecutivo, sino de una Asamblea Legislativa absolutamente sumisa. “Gracias a Dios” dicen los rótulos que celebran desde hace meses “Tiempos de Victorias”. Rótulos triunfales que muestran desde entonces el estado de cosas que nos ha sido impuesto: la  Señora Murillo como protagonista al lado del marido, y ambos como ungidos por el altísimo para gobernar en pareja.

Por el respeto a lo que Dios representa para tantos, no puede más que chocarme ese “gracias a Dios” de los rótulos. El agradecimiento tiene una doble lectura. Insinúa que el poder de la pareja proviene de un acto de la divinidad, cuando es de sobra conocido que nada fue dejado a la voluntad de Dios en este proceso. Igualmente, en la toma de posesión, me chocó la falta de respeto a nuestra pobre y mil veces atropellada Constitución, por la enmienda del juramento que en ella se consigna para Presidente y Vice. Tan poco le vale a esta pareja lo que está escrito en nuestra Carta Magna que, con una soberbia realmente sin precedentes, se redactaron un juramento exclusivo para ellos. Nuestra flamante ahora Vice-Presidenta, como reina medieval, se atrevió a cambiar el simple SI, juro, que le correspondía decir, por “juro con el poder de Dios, encomendándome a Dios y al pueblo nicaragüense que nos acompaña

¿Qué fue eso, señora, de jurar “con el poder de Dios”?  Ya escribí una vez de que en los Ortega-Murillo hay una visión monárquica de su poder. No podría haber una mayor confirmación. Sólo la realeza piensa que su poder deviene del altísimo y reside directamente en su familia. Por eso existe la línea de sucesión familiar. Rosario y Daniel han llegado ya a ese nivel de auto-endiosamiento, lo cual es muy serio para todos nosotros. Como partido político, el FSLN ha dejado de contar con órganos ejecutivos que tendrían que decidir en colectivo y limitar las atribuciones de los dirigentes. En su visión, “con el poder de Dios,” la pareja es como Luis XIV: El Estado son ellos, el Partido son ellos, Nicaragua y su pueblo son ellos y la verdad es lo que ellos piensan.

El cinismo con que el Presidente, nombrado por sus socios, habló esa noche, fue verdaderamente de antología. En primer lugar, trató de ser magnánimo y feminista diciendo que las mujeres “no tienen un esparadrapo en la boca”  (no señor, hace ratos que no lo tenemos) para a renglón seguido, como buen patriarca, “ordenarle” a su mujer a que hablara, sin pensar que siendo ella una mujer organizada, no le gustaría en esa instancia verse obligada a improvisar. No le quedó a ella más que recurrir al lenguaje de sus transmisiones del medio día, lleno de admoniciones y la afectada dulzura religiosa que de tan exagerada pasaría por artificial incluso en un personaje del realismo mágico latinoamericano.

Pero eso no fue nada comparado con la dispersión y falta de sustancia del discurso del esposo. Salió al podio con folders y papeles, pero como suele suceder, no ocupó ninguno de los materiales que seguramente le prepararon con mucho trabajo y dedicación. Debió haber dado un parte de su gestión y hablar de los grandes logros que espera alcanzar y por los que ha considerado pertinente y necesario para el bien del país, recetarse otros cinco años, pero volvió hacia el pasado como ya le es usual, quizás porque fue la época donde todavía se sentía revolucionario. Obviamente su corazón no lo engaña tanto.

Así ha empezado el año en Nicaragua. Ojalá las hormiguitas no le cuenten a Pedro Joaquín Chamorro lo que pasó el día que se conmemoró su muerte, esa que fue la chispa que terminó con el poder dinástico de una familia.

Managua, Enero 2017.

gioconda-fil

Estaré en la Feria Internacional del Libro en Guadalajara, México (FIL)

He sido invitada a participar en la 30va Feria Internacional del LIbro de Guadalajara, México, el festival literario más grande del mundo. Espero que los que estén por ahí puedan llegar a acompañarme. Aquí mi agenda.

 

Salón de la Poesía

FIL Literatura

Participa: Gioconda Belli

Presenta: Carmen Villoro

Martes 29 de noviembre
19:00 a 19:50
Salón de la Poesía, planta alta, Expo Guadalajara

 

Presentaciones de Libros

En la piel de la novela
Editorial: Grupo Planeta

Miércoles 30 de noviembre
19:30 a 20:20
Salón 6, planta baja, Expo Guadalajara

Presentan: Alonso Cueto , Gioconda Belli , Mayra Santos-Febres

Editorial: Grupo Planeta

 

Malditas hormonas
América Latina, Invitada de Honor

Participan: Anacristina Rossi , Gioconda Belli , Gabriela Alemán

Modera: Lydia Cacho

Jueves 01 de diciembre
18:00 a 18:50
Pabellón de América Latina, Expo Guadalajara

 

Tres poetas: Belli, Bonnett y Negroni
América Latina, Invitada de Honor

Participan: Gioconda Belli , Piedad Bonnett , María Negroni

Modera: Rocío Cerón

Jueves 01 de diciembre
20:00 a 20:50
Pabellón de América Latina, Expo Guadalajara

 

protestas

Paradojas y manipulaciones

El MRS se ha convertido en el pararrayos de todo el rencor acumulado por muchos contra el sandinismo de los años ochenta; un sandinismo que ya no ven más en Daniel Ortega, a quien parece están dispuestos a perdonarle hasta los mismos estilos de gobierno que a ellos los llevaron a rebelarse e irse a la Contra en los ochenta.

De mi artículo aparecido hoy en http://confidencial.com.ni/paradojas-y-manipulaciones/

El domingo dos de octubre recién pasado, vi en Cuarto Poder, pograma que dirige Miguel Mora en 100% Noticias, una discusión que me llamó la atención. No me voy a referir a todo lo que se habló sino a dos cosas: una por paradójica y la otra por considerarla manipuladora.

La primera: uno de los invitados, el periodista, Moisés Absalón Pastora, en referencia a que si un diálogo debía o no incluir al MRS, dijo que él no consideraba que el MRS debía estar en ningún diálogo sino hasta que sus integrantes se hicieran responsables de los males que habían causado en los ochenta, de las desgracias que habían acarreado para Nicaragua en esos años. Este señor me reveló una significativa paradoja: A quien se le reprocha su sandinismo, ya no es a Daniel, ni al FSLN con quien cómodamente conviven, sino al MRS. El MRS se ha convertido en el pararrayos de todo el rencor acumulado por muchos contra el sandinismo de los años ochenta; un sandinismo que ya no ven más en Daniel Ortega, a quien parece están dispuestos a perdonarle hasta los mismos estilos de gobierno que a ellos los llevaron a rebelarse e irse a la Contra en los ochenta.

Es verdaderamente pasmosa la manera en que la mente humana busca chivos expiatorios y exime a los poderosos de sus responsabilidades. Como dice el dicho: “al perro más flaco se le pegan las pulgas”. La paradoja es mayor cuando se recuerda que el MRS se separó del FSLN por su desacuerdo con Daniel Ortega sobre la importancia de recuperar la democracia y sostenerla como principio. Ortega no cedió. Jugó a la democracia para llegar a desmantelarla. De ese enfrentamiento surgió el MRS.

En el aspecto manipulador, debo mencionar la intervención de Edén Pastora. Edén, repitió lo que parece ser la línea “oficial” Orteguista en relación al NicaAct: los responsables de que se hayan discutido sanciones contra el quiebre de todo el aparato electoral legítimo y el fin de sistema democrático en Nicaragua, en el Congreso de EE UU, son un grupo de nicas que se reunieron en Washington con personeros del Gobierno de EE UU. Pastora llevaba una foto, la exhibió ante las cámaras y dijo que esos eran los del MRS reuniéndose en Washington, yendo de vende-patrias a pedir sanciones. Sergio Marín, otro panelista, intervino y le empezó a mencionar nombres de las personas que estaban en la foto y que no eran del MRS. Del MRS sólo había una persona en la foto. Sin embargo, él le achacó toda la culpa al MRS. Interesante.

Ahora bien, ¿quién ha dicho que denunciar ante la comunidad internacional las actuaciones lesivas de la democracia del gobierno de uno, sea ser “vende-patria”?

En los setenta, yo y muchos como yo, militantes del FSLN, viajamos exhaustivamente por Europa y Estados Unidos denunciando el desgobierno y la dictadura de Somoza. Cerradas todas las vías de protesta y cambio cívico en nuestro país, debíamos dar cuenta de lo que sucedía en Nicaragua bajo Somoza, y sí, pedir que la comunidad internacional, actuara y le pusiera presión al dictador, puesto que a nosotros todas las puertas se nos habían cerrado.

La discusión del caso de las sanciones a Nicaragua en el Congreso de EE UU, tuvo que ver, no con estos representantes recibieran una delegación nicaragüense, sino con que, Ortega, con sus acciones, les sirvió en bandeja los argumentos que estos Congresistas, muy conservadores, necesitaban para armar su caso ante los demás.

Pero esta película también la vimos. Las sanciones serían un desastre, pero el único que puede impedirlas es el mismo Ortega. Pero no las impedirá. Más bien las utilizará contra la oposición, echándole la culpa de sus arbitrariedades.

El MRS se debe sentir bastante orgulloso de haberse convertido -igual que lo fue el Sandinismo en el pasado- en la fuerza política a la que le teme el poder autoritario y sus aliados más cercanos. Posición difícil sin duda, pero difícil es el camino de una oposición verdadera en un país de una política tan manipulada y socavada como éste.

Aunque no milito en el MRS, soy una fiel simpatizante. Las evidencias demuestran que se ha ido colocando como el partido más recto y consecuente en su proceder. El día que me decida a militar de nuevo, ya sé dónde ir.

No quiero dejar de reconocer el programa de Miguel Mora. Hubo un debate y eso, de por sí, es un logro muy grande en este país. No veía usualmente este programa pues no veo mucha TV, pero lo felicito.

catedra-alfonso-reyes

Cátedra Alfonso Reyes Un espacio de encuentro y reflexión con las voces más influyentes del pensamiento humanista contemporáneo.

Participaré en el Diálogo “Mujeres y Poder en América Latina” de la Cátedra Alfonso Reyes, en Monterrey, México. La entrada es libre, espero que los estén por ahí puedan llegar a saludarme.

Diálogo Mujeres y poder en América Latina

oct 7, 2016, 15:00 horas

Con Laura Chinchilla, Gioconda Belli y Sabina Berman

Sala Mayor de Rectoría
Campus Monterrey
*Dentro del Foro Mujeres Líderes de México*

ENTRADA LIBRE

Laura Chinchilla, Gioconda Belli y Sabina Berman

Gioconda Belli

Poeta y narradora nicaragüense. Su primer libro Sobre la Grama (1972) ganó el premio de poesía de la Universidad Nacional de Nicaragua. En 1978 obtuvo el Premio Casa de las Américas (Cuba) por su libro Línea de fuego. En 1988 publicó su primera novela, La mujer habitada, que obtuvo el Premio de la Fundación de Libreros, Bibliotecarios y Editores Alemanes y el Premio Anna Seghers de la Academia de Artes de Alemania. Posteriormente, publicó Sofía de los presagios (1990), El taller de las mariposas (1992) Waslala (1996), El país bajo mi piel (2001, nominado como uno de los mejores libros del año por Los Angeles Times), El pergamino de la seducción (2005); en 2008, su novela El infinito en la palma de la mano ganó en España el Premio Biblioteca Breve y en México el Premio Sor Juana Inés de la Cruz. En 2010, su novela El país de las mujeres recibió el Premio Hispanoamericano La Otra Orilla. Su obra poética incluye, entre otros títulos: Apogeo (1998), Mi íntima multitud, ganador del Premio Internacional de Poesía Generación del 27 (2002); Fuego soy apartado y espada puesta lejos ganador del Premio Internacional de Poesía Ciudad de Melilla (2006) y Escándalo de miel (antología 2010). Sus novelas y poemas se han traducido a más de catorce idiomas. Escribe para diversos periódicos nacionales e internacionales y tiene un blog en el periódico nicaragüense El Nuevo Diario y en el diario The Guardian de Londres.

 

Laura Chinchilla

Politóloga experta en las áreas de justicia, policía y seguridad ciudadana, de las que fue ministra. Ganó las elecciones de febrero de 2010 en Costa Rica, convirtiéndose en la primera mujer presidenta de este país, el más desarrollado y estable de Centroamérica, del que ya había sido vicepresidenta por un bienio. Concluyó su mandato en el 2014 y pasó a ser diputada de su país. Chinchilla ejerció como la decimosexta jefa de Estado o de Gobierno de América, la décima presidenta del continente (la sexta elegida en las urnas) y la tercera presidenta centroamericana tras la nicaragüense Violeta Barrios de Chamorro (1990-1997) y la panameña Mireya Moscoso (1999-2004), pero, a diferencia de ambas, no ha tenido por marido a un líder renombrado al que deba su entrada en la política. Egresó de la Universidad de Costa Rica con un título en Ciencias Políticas en 1981. Entre 1986 y 1989 amplió su formación con una beca en la Universidad Georgetown de Washington D. C., prestigiosa casa de estudios que le proporcionó un máster en Ciencias Públicas.

 

Sabina Berman

Dramaturga, narradora, poeta y guionista. Estudió Psicología y Letras Mexicanas en la Universidad Iberoamericana, y dirección teatral en el CADAC y en el Teatro T. Ha sido asistente de dirección de Abraham Oceransky y actriz en varios de sus montajes. Codirigió la película Entre Villa y una mujer desnuda. Es colaboradora de Comunidad, El Zaguán, La Semana de Bellas Artes, Letras Libres y diversos suplementos culturales. Fue becaria del FONCA en teatro. Es miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte desde 1994. Ganó el Ariel de la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas en 1979 por el guion de la cinta La tía Alejandra (dirigida por Arturo Ripstein), el Premio de Poesía Pluridimensional Juguete 1974 por Mariposa, el Premio de Poesía Pluridimensional Máscara 1975 por Ocho cuartos igual a dos humores, el Premio de Cuento Latinoamericano 1975 convocado por el Año Internacional de la Mujer, y los Premios Nacionales de Obra de Teatro en 1979, 1981 y 1983 por Bill (posteriormente Yankee), Un buen trabajo de piolet (posteriormente Rompecabezas) y Anatema (posteriormente Herejía), respectivamente.

 

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La rebeldía de una escritora

Martes, 20 de septiembre de 2016

Por Daniela Mohor.

Entrevista / El Mercurio, Chile.

Creció en la “alta sociedad” nicaragüense, pero a los 21 años se sumó a la guerrilla sandinista que derribó la dictadura de los Somoza. Premiada internacionalmente por su obra, Gioconda Belli habla aquí de su participación en la lucha armada en los 70 y del poder transformador de la literatura.
En uno de los mundos imaginarios de Gioconda Belli, hay un país en que las mujeres gobiernan. En ese mundo, la erupción de un volcán provoca una nube tóxica que hace bajar los niveles de testosterona de los hombres. Más dóciles, son ellos entonces quienes que se quedan en la casa y las mujeres aprovechan la oportunidad para modificar la naturaleza del poder: cambian el concepto de “ciudadano” por el de “cuidadano” -de cuidar-, dicen que van a “limpiar” el país, “barrerlo y dejarlo limpio como una casa lavada”. Crean salas cunas en todos los lugares de trabajo, pintan los carros militares de rosado, ponen a los violadores en jaulas y los exponen al público en los parques los fines de semana.

-Eso es lo que menos le gustó a todo el mundo -se ríe Gioconda Belli-. Pero pienso que hay que provocar, provocar la imaginación, porque esta novela, “El país de las mujeres”, lo que hace es decir, “¿por qué tenemos que pensar siempre de la misma manera?”.

Gioconda Belli, una mujer de estatura media, tiene una melena que recuerda la de un león y una mirada felina. Habla con voz pausada y con el acento cantado de su Nicaragua natal. Al verla aquí en Santiago -donde vino a presentarse en la Cátedra Abierta en Homenaje a Roberto Bolaño de la UDP-, sentada ante un vaso de agua, en un café frente al Museo de Bellas Artes, es difícil pensar que esta poeta, que se ha ganado múltiples premios internacionales de literatura y que ha sido condecorada con la Orden de Caballero de las Artes y las Letras de Francia, que esta literata que viaja por el mundo a dar charlas, ha publicado cerca de dos decenas de libros, traducidos a más de 14 idiomas, y es considerada como una de las iniciadoras de la renovación de la poesía en su país, haya sido alguna vez una revolucionaria.

Pero lo fue. Y no cualquiera. Gioconda Belli creyó en la lucha armada, fue miembro del Frente de Liberación Sandinista, tuvo que abandonar a sus hijos y salir huyendo de su país. Estuvo en fiestas con Fidel Castro, tuvo cargos en el gobierno sandinista tras el triunfo de la revolución en 1979. Y finalmente, dejó de lado la política y se fue a vivir a Estados Unidos con su actual marido, norteamericano.

Y si eso no parece hacerles sentido a algunos es solo porque no entienden que, desde su inicio, la historia de Gioconda Belli se ha desarrollado siguiendo un solo hilo conductor: la fidelidad a sus propias convicciones, aunque estas vayan cambiando; el no conformarse con lo que se espera de ella.

-Yo tengo mi filosofía aristotélica -dice-. ¿Cuál es el sentido de la vida? Es la realización de tu potencial. Eso ha sido para mí bien claro.

El fin de un espejismo

De acuerdo con lo que cuenta Gioconda Belli, de 67 años, nada en su infancia tranquila permitió presagiar lo rebelde que sería más tarde. La escritora -segunda de cinco hermanos, hijos de un comerciante de origen italiano y de una mujer muy moderna para su época- recuerda de su infancia los veranos en la playa de Poneloya -no muy lejos de León, la segunda ciudad de Nicaragua- adonde llegaba su abuelo con libros y le hablaba de las estrellas.

-Él nos acostaba en la playa y nos enseñaba todas las constelaciones, todos los equinoccios. Era un tipo enciclopedista, sabía todo.

La influencia de ese abuelo fue esencial en el despertar de la curiosidad de Gioconda Belli. Como lo fue también su madre, una mujer moderna, que fundó el Teatro Experimental de Managua y determinó su esencia de mujer. Una esencia femenina que recorre toda su literatura, en la que muchas veces las protagonistas se rebelan ante el destino que otros trazaron para ellas.

-Ella me afirmó mucho el valor de ser mujer, el celebrar el ser mujer. Y siempre me metió en la cabeza que yo podía hacer lo que quería. Me decía que yo era capaz de dar vida y tenía un cuerpo muy complejo en comparación con el de los hombres. Que eso me daba un poder extraordinario. Entonces, siempre me sentí poderosa.

A los 17 años, Gioconda Belli, tras estudios de periodismo y publicidad en los Estados Unidos, ya trabajaba. Solo tenía 18 años cuando se casó, de blanco y virgen, con un hombre con un esquema de vida más convencional que el suyo.

-Usted ha dicho que su vida antes de entrar al sandinismo era como un espejismo.

-Sí, porque, a pesar de que mi mamá me metió todas estas cosas en la cabeza, yo estaba programada para cumplir ese rol que les asignaban a las mujeres. Me casé muy joven porque quería independizarme y tener mi vida de adulta. Y me rebelé muy joven también, porque no me gustó esa sensación de que esa iba a ser mi vida. Cuando ya me sentí casada, metida en ese patrón de la sociedad nicaragüense muy tradicional, donde en las fiestas las mujeres se ponían de un lado a hablar de la píldora o del servicio doméstico, y los hombres hablaban de política y cosas interesantes, no me gustó la idea de que ahí se acababa.

Esa revelación la llevó a tener conflictos con su primer marido. Ella quería seguir trabajando, él quería una esposa modelo. Hasta que Gioconda Belli, ya madre, conoció en la agencia de publicidad en la que trabajaba a unos sandinistas. Y ella, que venía de una familia que se oponía al régimen de Anastasio Somoza, pero nunca había sido políticamente activa, decidió unirse a su causa.

-Fue muy lindo porque yo empecé a escribir poesía más o menos al mismo tiempo. Me integré al Frente (de Liberación Sandinista) y empecé a escribir en el 70, porque de alguna manera eso me liberó por dentro, me hizo sentir útil, me hizo sentir parte de un sueño, parte de gente que quería cambiar el país. Y me permitió escribir. Me afirmé. Me encontré.

Empezó escribiendo poemas, sensuales y románticos -“pornográficos”, según sus detractores- que despertaron suficiente interés en el mundo editorial como para que en 1972 se publicara su primer libro, “Sobre la Grama”, por el que se ganó el premio de poesía más prestigioso de su país en esa época.

-Siento que (antes) había una mirada de la mujer como objeto sexual, pero yo hablé como sujeto de mi propia sexualidad. Creo que ahí estribó el escándalo también, porque no fue que yo usara palabras fuertes, es una poesía muy llena de símbolos. Y ¡no es pornográfica! Pero hice una profesión de fe de mi propio ser mujer. No hay una posición de víctima, de vergüenza, de modestia, sino afirmativa, asertiva. Lo más importante es eso: pasar de ser objeto a ser sujeto.

-Volviendo a la política, ¿usted sigue creyendo en la lucha armada?

-No, ya no.

-¿Cuándo cambió eso?

-Es que ha cambiado la situación del mundo. Todos los que estuvimos en la revolución también vivimos la realidad de lo que pasa después y te das cuenta de que muchas de las ideas preconcebidas que teníamos no funcionan en la realidad. Por ejemplo, la idea del socialismo, de la dictadura del proletariado, todas esas cosas muy esquemáticas y dogmáticas. Lo que aprendimos fue que la libertad, la democracia, aunque no sea perfecta, es el sistema que mejor se adapta a nuestra mentalidad como seres humanos.

Durante sus años revolucionarios, Gioconda Belli fue “compañera” del actual Presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, y de su mujer, Rosario Murillo. Hoy sin embargo, la escritora critica al Jefe de Estado que buscará en las elecciones presidenciales de noviembre próximo mantenerse en el poder por un cuarto mandato en Nicaragua, y que ha sido criticado internacionalmente por concentrar el poder entre sus familiares, derogar leyes constitucionales para conseguir mandatos sucesivos y acallar la oposición con violencia policíaca, entre otras cosas. En entrevistas y columnas en medios internacionales, Gioconda Belli ha dicho que Ortega está instaurando un sistema “monárquico”, una nueva “dictadura”. Hoy habla de “desilusión”.

-Es tremenda. Ahorita estoy bien, pero hay un ex compañero (Daniel Ortega) que está volviendo a repetir toda la práctica política del dictador que echamos. Es sumamente desconcertante, doloroso y te da mucha rabia pensar en toda la gente que murió para liberar Nicaragua de este tipo de régimen y que se esté volviendo a instalar uno similar al que derrotamos.

Una doble vida

De su niñez, la escritora recuerda dos episodios específicos. Una muerte violenta y una manifestación.
-Yo desde muy niña había estado consciente de que estábamos en una dictadura que asesinaba a personas y era represiva. Uno veía fotos en los periódicos y a un estudiante lo mataron cerca de mi casa. Esa fue una de las primeras imágenes fuertes que tuve: ver la sangre en la pared y saber… Era un muchacho que jugaba béisbol con mis hermanos en el barrio y de repente lo matan. También recuerdo una manifestación que hubo. Empezaron a disparar y tuvimos que salir corriendo. Corrimos sobre cientos de zapatos. La gente salía corriendo y botaba los zapatos. Ahí murieron como 300 personas. Fue terrible. Fue otro momento en que me di cuenta de que con Somoza no había una salida cívica.

Al unirse al Frente, Gioconda Belli comenzó una vida de secretos. Le asignaron el rol de correo: le tocaba llevar a operativos clandestinos a distintos lugares de Managua o llevar cartas entre los sandinistas. También tuvo que extraer documentos, conseguir fondos, preparar casas de seguridad, organizar distintas acciones armadas, en las que nunca la dejaron participar.

-En esos tiempos ya tenía un perfil como poeta, me habían dado el Premio Casa de las Américas de Cuba, entonces había muchos foros a los que podía ir a hablar de lo que estaba pasando en Nicaragua, y hablaba inglés. Se consideraba que era más útil haciendo esas cosas -dice hoy.

Varias veces, mientras trasladaba a clandestinos tuvo que arrancar de los disparos de la policía somocista. Una vez la descubrieron y después de que negara toda participación en el Frente, una patrulla de seguridad del Estado la siguió durante meses. Vivió con miedo y vio a “compañeros” morir por la represión. El primer riesgo que esquivó, sin embargo, fue más doméstico: que la descubriera su marido.

-Cuando empecé a militar me daban papeles para leer: los estatutos, las medidas de seguridad. Entonces yo me encerraba en el baño, abría uno de los paneles que tenía arriba y escondía los papeles. Cuando me metía al baño me subía arriba del inodoro, los bajaba y los leía. Mi marido no supo que militaba hasta que me tuve que ir al exilio. Tuve que decirle porque tuve que huir de Nicaragua.

-O sea que tenían una relación muy distante.

-Sí y él tenía mucho miedo. No hubiera jamás participado en eso. Cuando tuvimos un problema que yo ya quería dejarlo, le dije “vos sos muy apático, nada te preocupa”. Entonces me dio una pistola para el Frente y dinero. Eso me sirvió enormemente, porque cuando me fui al exilio (primero a México, luego a Costa Rica), él quiso quedarse con mis hijas. Yo le dije “mándame a las niñas”, ya tenía dos, y él me dijo: “no, porque te voy a acusar de abandono del hogar”. Y las niñas ni siquiera las tenía él, se las fue a dejar a mi papá y mi mamá. Yo estaba desesperada, porque para ese tiempo ya me había condenado (en ausencia) un tribunal militar a siete años de cárcel. No podía volver a Nicaragua. Era fugitiva. Entonces se me ocurrió decirle: “Bueno, me voy a regresar y te hago responsable de lo que me pase y además, cuando me agarren y me torturen, les voy a decir que vos me diste un arma y dinero para el Frente Sandinista”. A la semana siguiente tenía a mis hijas en Costa Rica. Ellas tenían cinco y un año. ¡Tremendo! ¡Chiquitas!

En Costa Rica, Gioconda Belli siguió trabajando para el Frente, como miembro de la comisión político-diplomática. En el exilio también se volvió a casar y tuvo a Camilo, su único hijo hombre y el único en vivir hoy en Nicaragua, como ella. La relación no prosperó porque Gioconda Belli se enamoró de otro sandinista, a quien llama Modesto en sus memorias (“El país bajo mi piel”) y quien fue uno de los amores que más la hizo sufrir.

-Tenía la idea de que tenía que ser auténtica y seguir los dictados de mi corazón. Y he aprendido que hay dictados del corazón ¡que no conviene oír! -se ríe Gioconda Belli-. Vivíamos en el filo de la navaja. Decíamos “vivamos que mañana no sabemos”. Era una mentalidad diferente.

-¿Hoy se siente desencantada con la ideología que marcó esa época?

-No. Pienso que vivimos en sociedades muy desiguales y que la idea de un mundo más justo y equitativo no es el problema. El problema es cómo hacerlo. Necesitamos una gran dosis de imaginación para plantearnos cuál es la manera de abordar los problemas. No es un asunto ya de una ideología que derrote a la otra. Hay que ver cómo agarrar lo mejor de los dos sistemas y tratar de hacer un híbrido, una cosa nueva. Lo que encuentro triste es que no hemos podido salir del pensamiento rígido.

Una “freelancer”de la revolución

A mediados de los años 80, en plena guerra civil entre el frente sandinista y los “Contras” apoyados por Estados Unidos, Gioconda Belli conoció a Charles Castaldi, un periodista de la radio estadounidense NPR, quien había trabajado también en cine. Él llegó a entrevistarla cuando ella era vocera del Frente Sandinista en la campaña presidencial de 1984. Y no se separaron más. La relación, sin embargo, les trajo dificultades. Los sandinistas temían que Gioconda le revelara a su novio estadounidense información secreta. Y la escritora ha contado que el Departamento de Estado de Estados Unidos acusó a Castaldi de colaborar con los sandinistas y difundir su propaganda.

-Fue difícil, pero estoy acostumbrada, porque fue difícil empezar a escribir la poesía que escribí también. Y yo nunca le he dado mucha importancia a cómo me juzgan.

Mediados de los 80 también fue la época en que Gioconda Belli le dio un nuevo giro a su vida: decidió privilegiar su rol de escritora por sobre el político. Tenía la inquietud de escribir otra cosa que poesía y se lanzó.

-Fue difícil, porque me preguntaban “¿Qué estás haciendo?”, y yo decía “estoy en mi casa escribiendo”. No se oía muy bien porque estábamos en la revolución. Pero yo seguía haciendo trabajos, decía que era “freelancer de la revolución”.

Así nació su primera novela, “La mujer habitada”.

En 1990, Gioconda Belli y Charles Castaldi se instalaron en Los Angeles, donde él trabajaba en cine. Juntos adoptaron a Adriana. Para Gioconda, fue una maternidad diferente. Esta vez, fuera de la política, se pudo “dedicar a ser mamá”. En 2013, cuando Adriana entró a la universidad, la pareja regresó a Managua, donde Gioconda Belli siempre había querido volver.

-Ese es mi lugar en el mundo -dice.

Hoy trabaja en la redacción de una nueva novela, que ocurre en Francia en 1848 y que la llevó a investigar en archivos de la revolución en París. En su obra hay mujeres que se rebelan contra sus circunstancias (“La mujer habitada”, “El pergamino de la seducción”, “En la avanzada juventud”), hay utopías (“El país de las mujeres”, “Waslala”), hay relatos de amor y de guerra (“El país bajo mi piel”, sus memorias).

-¿Todas sus novelas tienen un trasfondo de reflexión social?

-Sí, porque creo que la literatura es transformadora. La posibilidad de ver otras vidas y cómo se transforman es lo que nos ayuda a reflexionar. Solo somos un nombre, tenemos una vida, un destino y la manera en que uno se multiplica y entiende la multiplicidad es a través del arte, de la literatura, del cine.

-Para usted, ¿ha sido más transformadora la política o la literatura?

-Ambas. Lo que enriqueció mucho mi vida fue participar en ese proceso político. No sería la misma escritora si no hubiera tenido esa experiencia, porque entendí lo que es el esfuerzo colectivo, lo que es realmente que se cumpla un sueño que has tenido. Aunque lo hayas perdido, no es cualquier persona la que cumple un sueño.

“Empecé a escribir poesía al mismo tiempo que me uní al frente Sandinista. Eso me hizo sentir útil, parte de un sueño, parte de gente que quería cambiar el país”.

“Creo que la literatura es transformadora. La posibilidad de ver otras vidas y cómo se transforman es lo que nos ayuda a reflexionar”.