Gioconda Belli

'Infinity in the Palm of Her Hand'
Upcoming agenda:

Lectures and Readings

Granada (Nicaragua) International Poetry Festival: February 14th to 21st, 2010

Festival de la Palabra, San Juan, Puerto Rico: May 5th to 8th

Interview with Isabel Allende, ALOUD, in Los Angeles, May 10th

Infinity In The Palm of Her Hand
 

Welcome to Gioconda Belli’s Logbook.

Gioconda Belli is a Nicaraguan novelist, poet and active participant in the political life of her country. She has written six novels, six poetry books, a memoir, two children´s books and numerous essays. She has been awarded many prizes and is translated in more than fourteen languages. Her books have been best-sellers and have never been out of print.

Because she is a writer whose mother-tongue is Spanish, you will find here some blogs and other writings in that language. Do not despair. There is enough material in English for you to know more about her, so dig in, enjoy, and please leave your comments.

Bienvenidos a la Bitácora de Gioconda Belli

Gioconda Belli es nicaragüense. Ha escrito seis novelas, seis libros de poemas, una memoria, dos libros para niños y múltiples ensayos. Ha recibido numerosos premios y ha sido traducida a más de catorce idiomas. Sus libros han sido best-sellers y son constantemente reeditados.

Aquí encontrarán materiales tanto en español como en inglés. Gioconda vive entre Los Angeles y Managua y su experiencia, dependiendo de las circunstancias y su ánimo, puede que esté escrita en una u otra lengua.

Te invitamos a navegar por aquí y a dejar tus comentarios.

Infinity In The Palm of Her Hand

Infinity in the Palm of Her Hand
Now available everywhere!

"Gioconda Belli, novelist, memoirist, poet, is now established as one of the great writers of Spanish-language literature. The publication in English of her latest, much-garlanded novel is therefore a cause for rejoicing.

Infinity in the Palm of Her Hand

 takes on nothing less than the creation myth of Western culture, and her ambitious, sly, revisionist version of the story of Adam and Eve should win her many new English-language readers." ---Salman Rushdie


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News and Updates

Entrevista en Página 12, Argentina

February 4th, 2010

Jueves, 4 de febrero de 2010

LITERATURA › ENTREVISTA A LA ESCRITORA NICARAGüENSE GIOCONDA BELLI

“La revolución fue un hecho erótico, dador de vida”
La escritora, ex militante del sandinismo, publicó Escándalo de miel, una desafiante antología poética que define como “un mapa de lo que ha significado para mí ser mujer, amar, luchar, creer y descreer, esperar y desesperar”.

Por Silvina Friera

En Los Angeles llueve a cántaros. Con esa necesidad de arrasar y lacerar todo lo que toca, el sonido de las gotas es terco e hiriente. En ese mundo acuático en el que se convierte la ciudad, un relámpago lejano astilla el cielo. El paisaje se desintegra ante los ojos de la escritora nicaragüense Gioconda Belli, como si anticipara la despedida. La tormenta también se desata en su alma ahora que está empacando casa, libros y objetos varios para volver de manera permanente a Nicaragua, el país bajo su piel, volcánico, sísmico, rebelde. Mientras se acomoda a la situación de la mudanza, escribe una novela que ha dado vueltas por su cabeza durante años y que “por fin –cuenta con ese tono fraterno, amoroso– se materializó lo suficiente como para querer salir a correntadas”.

Lejos de chapotear con la nostalgia, Belli acaba de publicar el bello y desafiante Escándalo de miel (Seix Barral), su antología poética personal, que incluye un CD en el que lee varios de sus mejores poemas con una vibración intermitente de gracia y seducción. Cuando el rayo de la poesía la atravesó en 1970 y escribió versos como “el hombre que me ame reconocerá mi rostro en la trinchera/rodilla en tierra me amará mientras los dos disparamos juntos/contra el enemigo”, o “hasta que entres en mí/con la fuerza de la marea y me invadas con tu ir y venir/ de mar furioso/ y quedemos los dos tendidos y sudados/ desnudos en la arena de las sábanas”, la sociedad nicaragüense de entonces, horrorizada porque una mujer se atrevía a hablar de “vientres y humedades”, la acusaba de celebrar en exceso los misterios del cuerpo, el sexo y el erotismo, el goce íntimo.

También por esos años ’70 un arañazo en la conciencia, la dictadura de Somoza, la llevó a involucrarse, al principio como colaboradora clandestina, con el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). Perseguida por los servicios de Inteligencia, se exilió en México, Costa Rica y Cuba. Regresó a su país con el triunfo de la Revolución Sandinista, en julio del ’79. Empezaría, entonces, una etapa de gestión en importantes cargos políticos hasta que en 1994, cuatro años después de la derrota electoral, se alejó del FSLN. En un poema de tono zumbón en el que declara que “no tiene las piernas de la Cindy Crawford”, admite que su cara, por costumbre, ha terminado por gustarle; que su boca es respetable, “después de todo sensual”, y que el conjunto se salva con la ayuda de ese pelo frondoso. Habría que agregar que preserva una chispa de jovencita indomable en sus ojos, siempre expectantes y atentos a la respiración del mundo. “Si El país bajo mi piel, que publiqué en 2001, es un libro de memorias, esta antología, mi Escándalo de miel –lindo el título, ¿no?, me saltó de pronto mientras releía a Vallejo–, es como otra versión de mis memorias, sólo que aquí lo que habla no son los hechos externos, sino la geografía interna; es un libro como un mapa: un mapa de lo que ha significado para mí ser mujer, amar, luchar, creer y descreer, esperar y desesperar. Todo eso dicho a través de la poesía, a través de los poemas míos que más me gustan, donde pienso que logré expresarme mejor”, dice Belli a Página/12. “Me encantó la posibilidad de leer la poesía, de compartir esa oralidad que es una tradición en la poesía nicaragüense, porque en Nicaragua aprendemos a leer poesía en voz alta; por eso incluí el CD en el libro, para permitir que los lectores escuchen el énfasis, el sentimiento con que yo escribí esos poemas. Hay que escuchar el CD para ‘relamer’ la poesía que está en el libro”, invita la poeta.

–¿De qué manera fue “evolucionado” el tiempo de la escritura poética? Se puede pensar que una novela le demanda “mayor” tiempo y esfuerzo, y sin embargo, da la impresión de que usted deja los versos en reposo y vuelve sobre ellos hasta que quedan plenamente esculpidos.

–Mirá, la novela se construye sobre una realidad exterior. Algo sucede. Se cuenta una historia. Uno tiene que ser malabarista y mantener todo ese mundo en la mente, los paisajes, los personajes. La poesía, en cambio, es una mirada al paisaje interior y tiene que dejarse ser. Yo dejo que el sentimiento salga a flote y después trato de eliminar todo aquello que no ayuda a que el poema quede redondo, a que viva como una célula dentro de su propia membrana. Lo difícil es lograr que, en el proceso, la espontaneidad no se pierda. Y a veces eso implica que hay que dejar que el poema sea. Yo soy poeta, no académica. Y lo que me interesa no es la perfección, sino la poesía. Por eso no sobretrabajo los poemas y creo que por eso son poemas accesibles, que cualquiera puede entender y gozar.

Esos poemas “escandalosos” se presentan en la antología agrupados en tres secciones: “Eros”, “Hembrosía” y “Polis”. “Siempre las divisiones son un poco arbitrarias, sobre todo cuando se trata de poesía –aclara la escritora–. Pero quise que el libro reflejara mi propio proceso: el eros como detonante del conocimiento; luego la hembrosía, como la toma de conciencia de ser mujer y desde esa conciencia y esa afirmación, la conciencia colectiva, universal, eso de sentirme ser social, habitante de un mundo injusto donde hay muchas luchas que dar. Pienso que uno tiene la obligación de saber quién es en el mundo, para desde allí tomar la responsabilidad de estar en el mundo. Uno tiene que luchar por valorarse, por sentirse plena de ser lo que es. No se puede construir la felicidad de los demás si uno no es feliz. Por eso el libro va recorriendo todas esas fases, desde el amor hasta el nacimiento de mis hijos, desde el exilio hasta el triunfo de la revolución, pasando por todas las reflexiones que ha significado vivir en el tiempo, sentir que el tiempo nos cambia y que, a veces también, nos amenaza, porque al final sabemos que se nos va a terminar.”

–En una entrevista dijo que se hizo famosa, entre comillas, cuando a los veinte años escribió una poesía erótica, sensual, que causó un enorme escándalo. ¿A qué se le teme cuando una mujer escribe, por ejemplo, “el Big Bang fue el orgasmo primigenio” o “hasta que mi sexo explotó como granada”, por mencionar algunos versos?

–Es casi increíble que, a estas alturas, todavía siga siendo noticia que una mujer escriba poesía erótica. Las cartas a Nora Barnacle de James Joyce son no sólo eróticas, sino pornográficas, escatológicas, pero nadie le ensarta a él un rotulito por eso. Yo, en cambio, ando con mi rotulito a cuestas. No me importa. A mucha honra lo cargo porque además creo que el erotismo femenino es integrador, no separa el alma del cuerpo, y creo además que es el eje del poder de la mujer, el núcleo creador de vida. La sexualidad, la sensualidad son hermosísimas y las mujeres las vivimos desde un cuerpo que constantemente nos recuerda que somos seres físicos, no sólo espirituales. Y eso se nos ha tratado de negar. Se nos ha tratado de culpabilizar por nuestra belleza, por nuestro erotismo. Nosotras somos el Big Bang humano y por eso, como a la bomba atómica, nos temen y nos tratan de mantener sojuzgadas. Pero el eros femenino es esencial para la vida. Yo espero que algún día la humanidad descubra que las mujeres podemos iluminar el mundo con esa energía atómica que tenemos, porque la vamos a usar bien; pero se han pasado tanto tiempo temiéndonos y reprimiéndonos que hasta nosotras mismas a menudo nos tragamos esa historia de que nuestra sexualidad es peligrosa. Y nos queremos “pasar en limpio”, negar lo que somos. En mi poesía yo celebro el cuerpo femenino, todo el placer, el dolor y la maravilla de lo que es capaz.

–Parafraseando unos versos suyos, ¿aún le siguen diciendo “cállate, no hables más de vientres y humedades… ya pronto tendrás nietos”?

–No. Ya nadie me dice eso (risas). Creo que ahora esperan de mí que hable, lo cual demuestra que aún los prejuicios más enraizados, sobre todo cuando están enraizados en mojigaterías y falsos remilgos, pueden cambiar. Hay un efecto liberador, me parece, cuando uno es capaz de iluminar con belleza lo que tan frecuentemente se vela con cursilería o se ensucia con vulgaridad. Contra quienes nos quieren hacer sentirnos culpables, yo opongo otra visión: la visión de la mujer que sabe que ser mujer es un privilegio, no una desventaja. Eso es lo que quiere celebrar este libro. Hombres y mujeres necesitamos vernos sin miedo, disfrutando la diferencia.

–Casi al mismo tiempo que empezó a escribir poesía, se integró al Frente Sandinista. ¿Cómo se alimentaron estas experiencias? ¿Qué entregaba o aportaba la poeta a la militancia, y de qué modo la lucha política se metía en los versos?

–La lucha contra la dictadura somocista fue heroica, épica. La revolución fue un hecho erótico, dador de vida. Para mí Nicaragua ha sido un amor pasional y mi país me habla con volcanes, me abraza con árboles, me riega con aguaceros. Escribirle poesía a mi país, a mi gente, a la valentía y el genio con que se luchó y se sigue luchando, me sale de lo más profundo. Creo que tiene que ver con esa necesidad de integrar. No sé por qué tenemos esa manía de separar el alma del cuerpo, el amor del hombre del amor a la patria, la vida de la política. Vivir es para mí poder experimentar eso como un todo.

–¿Qué es Nicaragua para usted? ¿Le sigue doliendo tanto su país, como dice en uno de los poemas?

–Ay, qué puedo decirte. Nicaragua es mi hombre con nombre de mujer; es el país bajo mi piel, es mi íntima multitud… me he pasado queriendo decir lo que es en tantos poemas y prosas… es como mi centro. Cuando voy volando hacia Nicaragua y desde la ventanilla del avión reconozco el paisaje, siento que el alma me vuelve al cuerpo. Claro que me duele; me duele lo poco que hemos avanzado tras tanto esfuerzo. Me duele que sea, como dice una amiga, el país de Sísifo, ese que castigaron los dioses haciendo que empujara una roca hacia la cima de una montaña sólo para que al llegar a la meta, la roca rodara montaña abajo y hubiera que volver a empezar de nuevo. Me duele la pobreza material de una gente que, por otro lado, humanamente, es tan inmensamente rica. Por eso también me consuela Nicaragua, porque, a pesar de todo, es un país nutritivo, lleno de risa, de ganas de vivir.

–Si su tránsito ha sido de la euforia al desencanto, ¿puede conjurarlo con la escritura? ¿Alcanza con escribir o necesita también otro tipo de “compromiso”?

–Mi desencanto es natural, pienso; pero no es desencanto con el país, sino con la mezquindad de su clase política. Escribir me ayuda porque me permite imaginar soluciones, posibilidades, aportar en la medida de mis posibilidades a la conversación colectiva, a la búsqueda de otras maneras de encontrar el camino que parece perdido. El compromiso sigue siendo necesario, es siempre urgente en América latina, y cada quien tiene que encontrar su manera de vivirlo en esta nueva situación, donde afortunadamente ya no sólo se requiere agarrar un fusil para comprometerse.

–A propósito de un verso-pregunta del poema “Del verbo estar”: “¿Es que acaso la sabiduría del tiempo consiste en ver el revés de la luz?”, ¿qué ve hoy Gioconda Belli en el revés de su poesía?

–Me refería a que con el tiempo uno aprende a ver no sólo el deslumbre de la idea de la utopía, sino a entender lo difícil que es mantener la consecuencia en la vida cotidiana. Uno aprende a entender que el bien y el mal conviven dentro de nosotros mismos. Lo que pasa ahora en mi poesía es que no tengo miedo a enfrentar ese lado oscuro que es inherente a la especie a la que pertenecemos. No tengo miedo ya de nombrar lo terrible tanto de la izquierda como de la derecha, porque pensar bien no siempre conduce a actuar bien y en nombre de la revolución y los ideales más hermosos también se han cometido atrocidades e injusticias.

–¿Por qué hacia el final del libro parece ganar el escepticismo en el poema “Plagas en el siglo XXI”, en el que plantea que ya nada da asco, que el asco es un valor obsoleto, que “ya no hay quien ande como Sócrates haciendo preguntas impertinentes en el mercado”?

–Bueno, porque es triste reconocer esa suerte de corteza que se va creando en la conciencia a partir de la indiferencia. Eso que dije no surgió del escepticismo sino de un momento de profunda tristeza al ver situaciones como la de Irak, por ejemplo. Tanta gente ha muerto allí pero uno sigue su vida como si nada. Hay esas situaciones, pero también hay otras como esta respuesta ante el terremoto de Haití, donde la gente se ha volcado para solidarizarse, para dar dinero, ayuda. Como poeta yo reacciono ante estas desgracias, a veces desconcertada, a veces con esperanza.

–Es curioso que en ese poema se diga que quizá ya no valga la pena preguntarse, cuando en esa zona de su poesía, en “Polis”, abundan los poemas con preguntas…

–A veces me miento a mí misma (risas). Claro que vale la pena hacer preguntas… Mi poesía se pregunta muchas cosas porque intenta dialogar con el lector, involucrarlo.

–En el título de esta antología poética personal hay un tributo a César Vallejo. ¿Qué significó esa poesía en su vida? ¿Con qué otros poetas dialoga en este libro?

–Vallejo es un poeta difícil. No todo lo suyo me afecta de la misma manera. Tiene poemas muy oscuros, casi impenetrables; pero otros son como relámpagos; uno los lee y se le ilumina el cielo. No te hago la lista de todos los poetas con que dialogo porque no nos alcanzarían las páginas del diario (risas).

Permalink:

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/4-16848-2010-02-04.html

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De terremotos y silencios

January 26th, 2010

BITÁCORA DE GIOCONDA BELLI

13:17 – 25/01/2010

El año nuevo nos ha llegado con una tragedia: el terremoto en Haití. Quienes vivimos el terremoto de 1972 en Managua, no podemos dejar de sentir en lo profundo el dolor de los haitianos y entender lo que significará para ellos la reconstrucción en un país pobre máxime en una nación donde el estado es prácticamente inexistente. Aunque la ayuda internacional ha sido lenta en organizarse, la respuesta de la gente del mundo ha sido generosa. Millones de dólares han sido donados desde celulares y otros medios y enviados a las agencias que se encargan de canalizar la ayuda hacia zonas de desastre. Pero el dinero no es todo, como bien sabemos. Entre quienes lo reciben y quienes lo administran hay grandes brechas; brechas de entendimiento, brechas culturales y concepciones diversas sobre qué es lo que la nación requiere. Por el momento, la urgencia es atender a los sobrevivientes y lograr suministrarles lo esencial. Luego vendrán los poderes a intentar soluciones políticas y dado que el gobierno haitiano ya antes del terremoto carecía de poder real, las perspectivas parecen apuntar al surgimiento de un tutelaje extranjero que, según diversos analistas, tendría que ser liderado y conducido por las Naciones Unidas en el mejor de los casos. Es muy temprano, sin embargo, para dar opiniones sobre el particular. Lo importante en estos momentos es solidarizarnos con los que sufren y, como latinoamericanos, velar por un mañana donde los haitianos puedan salir de este revés con alguna esperanza para el futuro.

En nuestro país, por otra parte, el nuevo año parece que será un año mudo. El zarpazo que ha significado la compra del Canal 8 por el gobierno, o la familia Ortega, que es lo mismo, es trascendente dado que la mayoría de los nicaragüenses reciben la información sobre lo que pasa en el país por medio de la televisión. Si Somoza antes permitía una relativa libertad de información a los periódicos, pero censuraba las radios por medio del famoso “Código Negro” porque sabía que mientras poca gente leía la prensa escrita, los radios eran escuchados por la mayoría; el gobierno actual se propone dominar las televisoras con una lógica similar. Los canales que no han logrado comprar, los han hecho callar con presiones y chantajes económicos o la amenaza de suspenderles sus licencias. No deja de ser lamentable, sin embargo, ver la manera en que los empresarios de nuestro país han optado por la complicidad y por bajar la cabeza. Si Ortega, su familia y su partido, se ha propuesto dominar el país y han podido monopolizar la ayuda venezolana y crear un imperio económico como el de Albanisa, que les permite consolidar su proyecto político, hay que decir que lo han hecho en gran medida gracias a la actitud sumisa, corto-placista y poco beligerante, tanto de los empresarios, como de la clase política que continua aferrada a sus cada vez más irrelevantes cuotas de poder.

Mientras las cúpulas se arreglan ya sea pactando o callando para proteger sus intereses, el país sigue marchando de manera casi inexorable hacia el establecimiento de una casta familiar que con financiamiento extranjero está imponiendo un sistema populista que, no sólo violenta la voluntad de la mayoría, sino que basa su poder en la compra-venta de voluntades, votos y todo aquello que convenga a sus propósitos de perpetuarse en el poder.

En unos pocos años, hemos visto prácticas oscuras y desaciertos diplomáticos que, no sólo han afectado el presupuesto disponible para las reformas y los programas que tanto necesita nuestro país, sino que han acelerado la corrupción ética de la sociedad en su conjunto. De los desmanes de Arnoldo Alemán y el escándalo de los Cenis, hemos pasado al uso de fondos públicos para fines partidarios, el manejo del gobierno como feudo familiar, la transformación de los poderes del estado en dóciles y caricaturescos monigotes. La Constitución, por otro lado, ha pasado a ser un estorbo cuyos preceptos son eliminados a punta de decretos absurdos y truculencias que, sin ninguna vergüenza justifican cómplices magistrados.

Ante estas distorsiones que van generando un clima cada vez más desesperanzador para el futuro del país, la oposición por su parte, inmersa en su propio caldero de rémoras del pasado y misas negras, va quemando sus naves, descabezando sus líderes y mostrándose incapaz de ver más allá del ser o no ser de dirigentes que, por una u otra razón, se muestran inadecuados representantes de las necesidades y preocupaciones más sentidas de la población.

En el contexto de la crisis global que vive nuestro planeta, es una lástima que en nuestro país los espacios que abre la misma crisis para la búsqueda de soluciones alternativas y de un pensamiento progresista, estén siendo ocupados por la reedición de viejas fórmulas económicas y políticas y sobre todo por mentalidades que no logran trascender la megalomanía de sus propias ambiciones personales.

Para colmo de males, con la desaparición de espacios de reflexión y crítica en la televisión, como los programas Esta Noche y Esta Semana en el canal 8, mucha gente dejará de contar con la información necesaria para constituir una ciudadanía informada.

Tendremos pronto que desalambrar para no quedar como venadito entre tu huerta.

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Navidad

December 19th, 2009

Winter Leaves

La Navidad llega sin falta cada año. Me trae recuerdos de flores amarillas y viento en las carreteras de Nicaragua. En los setentas, Managua se llenaba de pintas que pedían “Navidad sin reos políticos”.

Nací en Diciembre y amaba ese mes, pero sufrí de una racha de cosas tristes desde  el terremoto de 72, un 23 de Diciembre: en 74 me tuve que ir dos meses de Nicaragua por la represión después del asalto a la Casa de Chema Castillo por el FSLN ; en 75, salí al exilio un 20 de Diciembre, en 76 lloraba la muerte de Eduardo Contreras un 7 de Noviembre, cuando cayó asesinado por la Guardia somocista…mi mamá murió un 29 de Diciembre…. mi abuelo un 31…

Quizás por eso no dejo de sentirme ambivalente con estas fiestas. Oscilo entre la melancolía y el gozo de los olores y colores de la época. Lo de los regalos se ha vuelto un poco cansado. No acabo de entender la estampida hacia las tiendas.Trato de conservar mi convicción de que los regalos tendrían que ser leves y especiales. No está mal  que una vez al año nos forcemos al test que significa adivinar lo que haría feliz a la gente que queremos. Es un buen ejercicio para saber cuan bien los conocemos, cuan atentos hemos estado a sus placeres, sus gustos o disgustos.  La sorpresa de los regalos es linda cuando uno los abre y siente que quien regala ha sabido adivinar esas cosas que a uno le dan felicidad: los chocolates perversos, el verso, la pluma, la flor, como decía Rubén, porque, pese a todo, de eso se trata: de celebrar la amistad, la familia…los niños propios y ajenos.

De allí que se me ocurra compartir este poema y unas flores.

LOS AMIGOS

Mis amigos me rodean como una falda de agua

que detiene las rocas que la vida me lanza

Son la barrera donde se estrella la tristeza

y la campana que me llama a la esperanza.

Mis amigos construyen sus casas

y las arreglan: se casan y descasan

siguiendo las migas de pan que la felicidad

les riega en medio de los bosques oscuros

de la incertidumbre humana.

Son mis dioses y mi religión.

Sus palabras son para mí tan sagradas

como los Evangelios

y su risa vale más que el diamante más grande

del Topkapi.

Amo a mis amigos y los celebro con chischiles

y tambores

Sin ellos, no sería más que un eco que nadie escucha

una noche sin sol que la redima

un ruiseñor

sin su rosa.

Gioconda Belli

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La Grandeza de Mandela

December 14th, 2009

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Poco después de llegar a la presidencia de Sudáfrica, Nelson Mandela enfrentaba un problema aparentemente imposible de resolver: ¿Cómo unificar una nación marcada por la represión y el apartheid, cómo lograr que blancos y negros se aceptaran unos a otros y se vieran como ciudadanos de un único país? ¿Qué hacer para mostrar a unos y otros que sólo sumando fuerzas y creatividades podrían reconstituir una nación y  avanzar en la resolución de las injusticias y diferencias?  La respuesta que encontró este héroe indiscutible del siglo XX, fue genial e inesperada y está fantásticamente dramatizada en la película INVICTUS, dirigida por Clint Eastwood, basada en el libro del periodista John Carlin y con Morgan Freeman y Matt Damon en los papeles estelares.

Para América Latina, en este siglo XXI de gobiernos de izquierda y nuevos intentos de reformas profundas, este libro y esta película contienen un mensaje ejemplar y magnífico. Tendría que ser de lectura y asistencia obligatoria para políticos y fanáticos, tanto del deporte, como de las visiones excluyentes de la sociedad, porque lo que hizo Mandela fue desafiar todas las preconcepciones sobre lo que su gobierno significaría para los negros en Sudáfrica, y guiar con su ejemplo la reconciliación de su pueblo.

¿Cómo lo logró? El deporte más odiado por los negros en ese entonces era el rugby. Era un deporte de blancos y su equipo, el Springbok, compuesto por Afrikáners en su mayoría, era un símbolo del Apartheid. Ese año, Sudáfrica sería la sede del campeonato mundial de rugby y por esta razón, no por sus méritos, el Springbok había clasificado para optar a la copa del mundo. Los chances de que el Springbok ganara eran mínimos, y sin embargo, Mandela, con su genio político, se dio cuenta de lo poderoso que podía ser el deporte como elemento unificador, como puente entre esos dos sectores de la sociedad sudafricana, cuyo odio mutuo, de no apaciguarse, conduciría inevitablemente a una guerra civil.  Contrariando la opinión de consejeros, amigos, hasta de los miembros de su familia, Mandela logró, usando su carisma personal y su gran pero sencillo humanismo, ganarse al capitán del equipo de rugby, François Pinnear y paulatinamente a todos los miembros del equipo y no cesó hasta convencerlos que podían ganar y encarnar el espíritu de una nueva y unida Sudáfrica. Después, usó su autoridad moral indiscutible y su ejemplo, sobre todo, para lograr que la población negra empezara a entusiasmarse con la idea de ganar la Copa del Mundo de Rugby. Poco a poco, a través de las eliminatorias, y mirando cómo su presidente respaldaba sin ambages al equipo blanco, los negros sudafricanos fueron viendo decrecer su rencor y crecer su admiración ante los esfuerzo enormes del equipo blanco por alcanzar esta victoria para el país. El apoyo al Springbok y al rugby se extendió como una marea por los barrios y ciudades de Sudáfrica. Por primera vez, blancos y negros, olvidaron su color para respaldar un símbolo nacional. El juego de rugby Sudáfrica-Nueva Zelandia, que definió al ganador de la Copa del Mundo, fue un fenómeno social y político sin precedentes. Ese día, según opinión de muchos analistas políticos, Mandela logró evitar una guerra civil en Sudáfrica. A partir de ese campeonato y ese juego (que es fantástico en la película aunque uno no sepa nada de rugby) la historia de la nueva Sudáfrica se encaminó hacia un futuro, no libre de dificultades, pero sí libre del odio ciego que la hubiese consumido; un odio que Mandela se negó a azuzar, a pesar de sus 27 años de cárcel, a pesar del deseo de venganza al que esperaban dar rienda suelta, bajo su conducción, quienes lo eligieron.

Para quienes hemos vivido guerras y seguimos viviendo en sociedades divididas entre “buenos y malos” o víctimas y victimarios, vale la pena considerar las lecciones de este episodio real de la historia de Sudáfrica y sobre todo el ejemplo de Mandela.

Ciertamente que él hubiese podido convertirse, sin ningún problema, en el líder de los negros de su país, pero en su país no sólo había una población negra, sino una población blanca y ésta última controlaba la riqueza y la economía. Dar rienda suelta a los deseos de venganza, no iba a mejorar la vida de los negros; los iba a enfrentar con los blancos e iba a llevar al país a la ruina. La opción de Mandela fue clara: apostó a la humanidad de cada sudafricano, apostó por lo bueno que había en cada corazón y retó al país entero a movilizarse hacia el entendimiento y no hacia la confrontación. Al sentir que lo que se esperaba de ellos –blancos y negros- era que pusieran lo mejor de sí mismos en esa aventura de reiniciar la historia de su país, Mandela logró que la gente se diera cuenta que, en medio de todas las diferencias, los unía su condición humana; una condición que lo mismo es capaz de grandeza que de crueldad.

América Latina necesitaría unos cuantos Mandela; líderes que supieran unir y no dividir, líderes que potencien la bondad y no lo vil de nuestras naturalezas.

En esta época navideña, ricos y pobres, derechas e izquierdas, debemos reflexionar sobre lo que queremos para el país donde nacimos y en el que todos tenemos tanto el derecho a existir libres, como la obligación de ser solidarios y responsables.

Diciembre 13, 2009

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ESCANDALO DE MIEL

November 10th, 2009
Portada de la nueva antología de poesía

Portada de la nueva antología de poesía

Acaba de salir en América Latina -en Argentina esta semana- la nueva antología personalísima de Gioconda Belli, acompañada por un disco compacto de la autora leyendo sus poemas. El CD viene acompañado de música compuesta especialmente por Eduardo Araica para Gioconda, además de una interpretación en guitarra de “Nicaragua, Nicaragüita” de Carlos Mejía Godoy. El CD fue grabado en Managua, en los Estudios Salieri y lo produjo el gran Hugo Castilla, con la asesoría de Carlos Luis Mejía y Charles Castaldi.

Lo que dice la contra-tapa:

Gioconda Belli
Escándalo de miel
Antología poética personal
Incluye
un CD de regalo

“Y Dios me hizo mujer,
de pelo largo,
ojos,
nariz y boca de mujer”

Pionera de la renovación de la poesía nicaragüense, Gioconda Belli selecciona en este libro los mejores poemas de su producción vasta y fundamental. El CD que lo acompaña replica los textos en su voz, junto a melodías especialmente creadas por excelentes músicos de su país.
El volumen comienza con una fundación, la de la feminidad. Despliega luego ese espíritu inicial como el goce íntimo y público de las mujeres, la exaltación de lo propio y el modo en que estas particularidades cubren el mundo. Un marcado acento erótico impregna la poesía, así como una preocupación constante por la realidad social y política. Revolucionaria en su manera de abordar el cuerpo y la sensualidad de la mujer, Belli se expresa en contra del maniqueísmo y la hipocresía, a favor del placer, del amor, de la libertad. Su canto a la naturaleza, al cuerpo del  amado, a la maternidad, a los ciclos de la vida convive con el clamor frente a la injusticia, la ignorancia y el prejuicio.
Escándalo de miel es una celebración de la palabra poética y un muestrario vibrante de la vitalidad artística de Gioconda Belli, de su exuberancia lírica, de su búsqueda incesante de la identidad femenina y latinoamericana

NO SE PIERDAN ESTE LIBRO CON LOS MEJORES POEMAS DE GIOCONDA LEIDOS EN SU PROPIA VOZ

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